• El legislador morenista afirmó que las expresiones de Roberto Ramos Alor violan el juramento hipocrático y los principios éticos de la transformación.
  • Hizo un llamado urgente a las autoridades federales y a la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver de fondo la falta de medicamentos en el estado.

XALAPA, VERACRUZ. El senador de la República, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, calificó como «antiético e inhumano» el proceder del delegado del IMSS-Bienestar en Veracruz, Roberto Ramos Alor, tras la difusión de un video en el que el funcionario minimiza las protestas del personal médico por la falta de insumos básicos para atender a la población.

El pronunciamiento ocurre luego de que médicos en formación del Hospital Regional de Alta Especialidad confrontaran al delegado debido a las precarias condiciones materiales para realizar sus labores. Ante los reclamos, Ramos Alor respondió textualmente: «Pues si no quiere operar, pues no opere», una postura que el senador Huerta tildó de inaceptable para una autoridad del sector salud.

«Es algo muy grave lo que se dice en ese video, porque no puede estar una autoridad diciendo semejantes cosas», fijó el senador en entrevista. «Una autoridad médica que realizó el juramento de Hipócrates debe hacer todo lo necesario para salvar una vida, y no al contrario, por lo que esto es un absurdo».

El legislador veracruzano fue tajante al evaluar el desempeño del funcionario estatal, asegurando que su gestión no representa los valores del movimiento de transformación. «Para mí está claro que Roberto Ramos Alor no está sirviendo. No sirve para nada», sentenció.

Asimismo, Huerta Ladrón de Guevara enfatizó que la prioridad absoluta para el estado debe ser solucionar de inmediato el desabasto de medicamentos y la carencia de insumos en las clínicas y hospitales de Veracruz, antes de que se formalice cualquier cambio o salida del delegado de su puesto actual.

Finalmente, el senador expresó su total confianza en que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, tomará cartas en el asunto una vez enterada de la situación real que se vive en los centros de salud veracruzanos. Exigió que las autoridades federales correspondientes «den la cara» y resuelvan la problemática de fondo, garantizando el derecho humano a la salud con dignidad y apego a la ética.