Con motivo del Día Mundial del Ahorro de Energía, que se conmemora cada 21 de octubre, la diputada Valeria Méndez Moctezuma expresó que el Poder Legislativo del estado de Veracruz tiene la responsabilidad de mantener el diálogo para construir un marco que fomente la cultura de cuidado ambiental, el uso eficiente de los recursos y del respeto al entorno natural; todo esto, en un trabajo coordinado con especialistas, académicos y la comunidad en general.

A través de un pronunciamiento, la legisladora hizo un llamado a las autoridades estatales y municipales, instituciones educativas, sectores productivos y sociales, así como a la ciudadanía en general, para impulsar acciones de información, educación y cuidado ambiental, “invito a que este 21 de octubre nos cuestionemos qué podemos hacer desde mi casa, escuela o trabajo para cuidar el lugar donde se vive; la respuesta puede empezar con un gesto tan sencillo como apagar la luz y crear hábitos saludables”.

Desde la Tribuna, la diputada subrayó que el Día Mundial del Ahorro de Energía es en el fondo una fecha para recordar que ahorrar energía es cuidar la naturaleza y, a su vez, el futuro, toda vez que en la entidad se posee una riqueza natural extraordinaria y está en manos de la gente conservarla, “debemos estar unidos en un propósito común: hacer de Veracruz un estado que cuida su energía, protege su medio ambiente y deja a las nuevas generaciones un lugar mejor del que recibimos”.

Asimismo, manifestó que conmemorar este día tiene un valor que va más allá del calendario y que sirve para detenerse, en medio de la rutina, las prisas y urgencias para invitar a mirar aquello que se da por hecho, “encendemos un interruptor y la luz aparece, conectamos un aparato y funciona, pero rara vez nos preguntamos de dónde viene esa energía y qué se necesitó para producirla, así como las consecuencias de su uso”.

Previamente, la legisladora de Morena externó que el cambio climático no es una idea distante, ni un tema reservado para los especialistas, sino que se manifiesta en temperaturas más extremas, lluvias más intensas, sequías más prolongadas, ecosistemas que se ven presionados y en comunidades que viven las consecuencias de forma directa.

Precisó que el sentido profundo del ahorro de energía no es solo una cuestión de economía, sino una forma concreta de cuidar la vida y el medio ambiente.

Finalmente, puntualizó que contribuye al cuidado del medio ambiente aquella familia que apaga la luz cuando no la necesita, la escuela que aprovecha la luz del día, la empresa que elige equipos más eficientes y la oficina pública que cuida su consumo, “ninguna de estas acciones parece grande por separado, pero juntas, multiplicadas por millones de decisiones cotidianas, tienen un efecto real sobre el ambiente”.