Veracruz es un estado con una tradición histórica en la industria cañera. Desde la época colonial la producción azucarera ha traído muchos beneficios para nuestra entidad.Con altas y bajas, la fiebre del oro dulce, insistimos, ha traído épocas de bonanza económica para el estado. Veracruz ocupa el primer lugar a nivel nacional en producción. En este escenario es natural que la gobernadora Rocío Nahle García se haya preocupado por el anuncio del Grupo Porres del cierre de su ingenio San Pedro, ubicado en el camino vecinal Lerdo – Saltabarranca, en la región de Los Tuxtlas. Y más que preocupación era su obligación entender lo que estaba pasando con esa fábrica, generadora de empleos y motor de la economía regional.
“Los ingenios tienen una responsabilidad y actividad social”, dijo de manera firme y contundente. “Al momento que me entero que el de San Pedro quiere cerrar, por supuesto que me preocupo y ocupo”.
Al explicar a comunicadores el hecho, dijo que buscó a los empresarios del Grupo Porres para conocer la situación y sobre todo para saber qué opciones se tenían. También escuchó a trabajadores del ingenio y a productores de toda la región.
“Al tener el panorama completo dije: nosotros no podemos cerrar ese ingenio, porque se va a quedar esa parte de Los Tuxtlas y de la Cuenca prácticamente sin actividad económica. Tenemos que hacer algo: esa es mi responsabilidad”, indicó.
A la par de estas acciones, la gobernadora Rocío Nahle García le informó de la situación a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y ella le dio instrucciones de manera inmediata a la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en México, la ingeniera Columba Jazmín López Gutiérrez, quien esta misma semana estará en tierras veracruzanas para atender el asunto.
Ya la gobernadora Rocío Nahle tiene la película completa del problema. “Las instalaciones requieren mantenimiento pero vamos a trabajar. Si el empresario ya no quiere, pues ni modo, pero tenemos que ver qué vamos a hacer. Ese Ingenio se subastó para que esa cadena productiva y esa economía circulante no se viera deprimido”.
“Estoy enfocada y concentrada en recuperar y que ese ingenio trabaje. Es muy importante para las y los veracruzanos”, concluyó la gobernadora.
Y como lección, queda que un gobernante no debe quedarse de brazos cruzados o a tronarse los dedos, sino a romper con paradigmas, emprender acciones y frenar cualquier afectación a la economía de miles de familias directa e indirectamente como es el caso.