- Califican como un hecho sin precedentes y una ofensa la orden de repetir el examen de admisión a plazas docentes para cerca de 600 aspirantes.
- Defienden la legalidad, el blindaje de los paquetes y la certificación de los evaluadores ante la falta de denuncias formales de corrupción.
- Exigen autonomía administrativa mediante la creación de una Dirección General de Educación Indígena.

XALAPA, VER.– Integrantes del nivel de Educación Indígena manifestaron públicamente su total inconformidad ante la decisión de anular y repetir el proceso de evaluación para aspirantes a plazas docentes en el estado. Consideran que esta medida es un hecho sin precedentes dentro del subsistema que desacredita la honorabilidad y el trabajo de docentes certificados que fungieron como evaluadores conforme a las normas de la USICAMM.
En conferencia de prensa, el profesor Edelfredi Ramírez Aparicio, representante de la región de Papantla, señaló que la repetición vulnera la estructura magisterial. “Tenemos compañeros con más de 40 años de servicio que han participado durante años en estos procesos y ahora pareciera que se pone en duda su trabajo y su honorabilidad”, expresó, tras reiterar que hasta la fecha no existe ninguna denuncia formal de corrupción ante la Fiscalía o la USICAMM que justifique esta medida.
Los inconformes explicaron que el proceso original cumplió con estrictos protocolos de legalidad. Los evaluadores participantes cuentan con certificaciones vigentes emitidas por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).
Asimismo, detallaron que los paquetes de evaluación salieron sellados desde la Dirección de Educación Indígena, se abrieron únicamente frente a supervisores y observadores acreditados del organismo certificador, y volvieron a sellarse al concluir la jornada, quedando todo debidamente asentado en actas de normalidad.
Los docentes advirtieron que esta nueva convocatoria afecta directamente a un aproximado de 600 jóvenes recién egresados de normales y universidades en todo Veracruz.
Los manifestantes enfatizaron que la mayoría de los aspirantes provienen de comunidades alejadas y son hijos de jornaleros, campesinos y obreros con escasos recursos económicos, por lo que obligarlos a trasladarse y gastar nuevamente en una segunda evaluación resulta un golpe financiero injusto para sus familias.
Durante el encuentro con medios, el magisterio indígena aclaró que no existe conflicto con la actual directora de Educación Indígena, Simona Hernández, a quien respaldaron por su trayectoria. Sin embargo, denunciaron que la subordinación de su área ante la Subsecretaría de Educación Básica limita severamente su operación. Por ello, exigieron la creación de una Dirección General de Educación Indígena con autonomía presupuestal y operativa para coordinar sus propios programas y concursos.
Finalmente, los docentes informaron que entregarán las actas y documentos firmados por los evaluadores certificados tanto a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) como a la gobernadora Rocío Nahle García, anunciando que mantendrán movilizaciones pacíficas en defensa de la transparencia de su labor.