La señora Wendy, madre de un menor de edad, denunció públicamente estar siendo víctima de violencia vicaría, alineación parental y presuntas irregularidades judiciales que -afirma- le han impedido ver a su hijo desde el pasado mes de agosto del presente año.
La joven madre mostró fotografías, documentos y videos ante medios de comunicación, donde detallo evidencia actos de obstrucción de convivencia cometidos por el padre del menor, indicando que es lo único que pide es que se actúe legalmente y pueda ver a su hijo.
Asimismo, explicó que el caso inició en el año 2023, en el juzgado segundo de primera instancia De Coatepec, donde se promovió custodia, pensión alimenticia, divorcio y reglas de convivencia.
Agregó que durante una convivencia autorizada el padre del menor, aprovechó el periodo vacacional del 21 al 23 de julio, para trasladar al niño a Xalapa y posteriormente promovió un depósito de personas ante un juzgado distinto, pese a que existía una litigación activa en Coatepec.
El abogado de la madre Héctor, Rafael Martínez Ortiz indicó que aunque el recurso de reclamación fue resuelto a favor de Wendy, el 18 de septiembre, dejando sin efecto el depósito, la familia del padre promovió un juicio de amparo que actualmente se encuentra en estudio.
Mencionó que se han generado distintos reportes que ya fueron ingresados en el expediente, como que el padre no favorece las convivencias induce al niño a rechazar a la madre, existen actos de alineación parental, documentados por psicólogos.
La señora Wendy pidió a las autoridades judiciales que el menor sea atendido por psicólogos, imparciales, que se vigilan estrictamente las convivencias y que se respete su derecho a la maternidad y al contacto con su hijo, exigiendo que el poder judicial y la fiscalía de Veracruz atiendan en el caso.
Por su parte del abogado Martínez Ortiz llamó a las autoridades competentes, a revisar lo que calificó como evidentes irregularidades, incluyendo la promoción de acciones duplicas en juzgados distintos el ingreso irregular de un vehículo particular al área de convivencias, la supuesta manipulación emocional del niño y la falta de medidas, para garantizar el derecho del menor a la convivencia con ambos padres.
