La pista del Autódromo, escenario del Flow Fest cada año, se vio con la misma postal: telas mínimas que cubrían los cuerpos esculpidos y brillos metálicos que parecían competir con el sol.

Las morras caminaban seguras con sus sombras plateadas y labios delineados al estilo noventero; ellos, con lentes oscuros y jerseys colgando. Todo se movía al ritmo del bajo, incluso la fila del merch. No importaba a qué hora llegaras, ya sabías que el festival te iba a recibir como una bocina prendida al máximo.

Ayer, mientras avanzaba la tarde, la Curva 4 se convertía en un carnaval en el que cada quien buscaba su sombra, su foto o su trago, pero todos seguían el mismo ritmo que retumbaba desde los escenarios con Cachirula, De la Ghetto u Omar Courtz.

Mota y perfume en el aire, la mezcla que ponía en evidencia que nadie había venido aquí a comportarse. El ambiente estaba tan prendido que incluso los guardias movían la cabeza cuando el dembow golpeaba más fuerte. Esta vez la cacería fue menos agresiva.

Había quien llevaba semanas planeando el outfit perfecto y quien apenas se puso una gorra y decidió dejarse ir. Parejas desconocidas se encontraban por casualidad entre empujones, se tomaban de la mano un minuto y al siguiente ya estaban girando, bajando, subiendo, posando, perdiéndose otra vez entre el mar de cuerpos. Todo esto fue el Flow Fest puro, ese punto en el que todo se vuelve una fiesta donde caben todos.

CACHIRULA BAUTIZÓ EL SEGUNDO DÍA

Falditas cortas, peinados, maquillajes en las mujeres, pantalones tumbados con parches o diseños de rayos neón, playeras holgadas, tenis dunk, lentes oscuros y fleco en los hombres. Es siempre el tono del Flow Fest, que en su jornada de cierre en la edición 2025 estuvo aún más bellaka con la presencia en su apertura de Cachirula y Loojan, los reguetoneros que están subiendo como la espuma en plataformas y el próximo año llegan al festival Coachella en el desierto de Estados Unidos.

Una prueba de ese show se dio en el escenario secundario del festival de reguetón, donde decenas de bailarinas sensuales con vestuarios iguales, faldas entalladas y blusas en color vino, igual que Cachirula que se sabía las coreografías y caminaba mostrando su cuerpo orgullosa, pero alegre mientras cantaba la rolita de Cachubi, y Loojan siempre acompañándola en cada tema en los coros.

fuente: https://www.excelsior.com.mx/funcion/flow-fest-2025-perreo-brillo-y-una-noche-encendida-que-nadie-quiso-apagar/1753483