
Xalapa, Ver.— Un grupo de ciudadanos xalapeños, encabezados por el jubilado de Teléfonos de México, Héctor Amaro Salazar, se manifestó este lunes en el centro de la ciudad para exigir el alto inmediato al genocidio en la Franja de Gaza y demandar que el gobierno mexicano rompa relaciones diplomáticas con Israel, al que calificaron de “régimen sionista y genocida”.
Amaro Salazar, integrante de la sección 17 del sindicato de Teléfonos de México, explicó que la protesta busca concientizar a la población xalapeña sobre lo que, dijo, “no es una guerra, sino un genocidio”, en el que las principales víctimas son niños, mujeres y ancianos palestinos que “solo luchan por sobrevivir en su propio territorio”.
> “Esto no es un problema religioso, es un problema de poder. Estados Unidos quiere imponer su dominio en el mundo, y eso está detrás de todo lo que está pasando”, expresó el manifestante.
Recordó que tras la Segunda Guerra Mundial, en 1946, la ONU permitió el asentamiento del pueblo judío en Palestina, pero —señaló— con el tiempo “se robaron la casa y ahora quieren adueñarse de todo el territorio”.
El jubilado criticó además la narrativa internacional que justifica los ataques israelíes y llamó a la población a no dejarse manipular por los medios de comunicación:
> “Queremos que la gente de Xalapa esté más enterada, que no se crea lo que dice la publicidad oficial. No venimos a hacer bulto, sino a decir la verdad”.
Durante la protesta, los participantes también condenaron el bloqueo de ayuda humanitaria en aguas internacionales y exigieron la liberación inmediata de todos los activistas detenidos la semana pasada mientras transportaban alimentos y medicinas hacia Gaza.
> “Eso es un robo, un ataque cobarde. Lo que los sionistas están haciendo es impedir que llegue comida y ayuda a la gente que está muriendo de hambre”, sostuvo Amaro Salazar.
El grupo reiteró su solidaridad con el pueblo palestino y adelantó que continuarán realizando actividades informativas y simbólicas en Xalapa para mantener viva la exigencia de justicia y paz en Medio Oriente