Experiencia es justo lo que ha dado a un intérprete en una de las etapas más altas de su carrera.

Isaac Hernández está en el escenario. La noche inicia. El público lo reconoce y el Auditorio Nacional grita. El primer bailarín del American Ballet Theatre arranca la onceava edición de Despertares abrió con la delicadeza de Giselle, acompañando de Jasmine Jimison, del San Francisco Ballet. El tapatío ha dicho que el control del cuerpo está en la mente y en los pies. Su Albretch tiene una profundidad histriónica y sus movimientos son una demostración de destreza, fuerza, habilidad, técnica y experiencia. Experiencia es justo lo que ha dado a un intérprete en una de las etapas más altas de su carrera. En el final, Isaac ha mirado al frente, sigue siendo ese duque enamorado, está lleno de emoción y sudor, y es también Isaac viendo un recinto repleto.
El programa avanza con “It’s on the One”, pieza de energía expansiva del colectivo Ghetto Funk, bajo la guía coreográfica de Roché Apinsa y Ruben Chi, con un fondo sonoro de funk y soul. Una energía contagiosa y diferente a lo que se había visto en las últimas ediciones producidas por Soul Arts Production.