Las bajas expectativas de crecimiento económico y de hacer buenos negocios en México provoca que no haya nuevas empresas listadas en el mercado de capitales y que las que están decidan dejar de participar.

La lista de empresas que buscan dejar de cotizar en el mercado de capitales sigue aumentando, la última en sumarse fue Grupo Sanborns, pues, en días recientes, Grupo Carso anunció sus intenciones de comprar el total de las acciones en circulación de la empresa. A lo anterior, se suma que, en un entorno de incertidumbre y bajo crecimiento, para algunas compañías resulta más atractivo salir del mercado.

Muchas emisoras que han decidido deslistarse argumentan que los precios de mercado no reflejan realmente los fundamentales de las empresas. Las acciones cotizan a niveles muy muy bajos de lo que es un precio justo. Las empresas prefieren deslistar acciones, antes de que sigan bajando”, dijo Jacobo Rodríguez, analista de Black Wallstreet Capital México.

Tampoco hay nuevas 

El mercado de capitales, en lugar de crecer, se está reduciendo. Pese a que hay más competencia, la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) solamente ha logrado una oferta inicial de acciones en cuatro años, la de Grupo Sordo Madaleno, en febrero de 2021.

Sin embargo, para Rodríguez el problema de fondo es la situación económica del país y el entorno de incertidumbre.

Tiene que ver con las expectativas de crecimiento y de negocio en México; el sistema bursátil es un canal de financiamiento, pero, cuando hay incertidumbre, las emisoras prefieren hacer una pausa y no solicitar financiamientos, porque las condiciones no son tan claras ni idóneas”, dijo.

Consideró que “uno de los objetivos de la bolsa de valores es servir como canal de financiamiento, qué ha pasado, que la economía mexicana no ha crecido realmente, la inversión ha disminuido de manera drástica, principalmente en los últimos tres años. Mientras no veamos que la inversión suba, pasaríamos que no vamos a tener OPI (Ofertas Públicas Iniciales) relevantes en el corto plazo. Hay una relación directa entre expectativas económicas y los listados en la bolsa”.

¿Y los costos? 

De acuerdo con el especialista, los costos de realizar una oferta inicial o de mantener algún instrumento listado ya no son el principal problema, pues con el surgimiento de la Bolsa Institucional de Valores sí se redujeron.

El tema de costos no es tan relevante, a raíz de que surge Biva los costos disminuyeron de manera considerable, es un punto donde sí vino a hacer la competencia”, dijo el analista. Según documentación de BIVA, la cuota mínima para realizar un listado es de 40 mil pesos y la máxima de un millón de pesos, en tanto, de acuerdo con un simulador de la BMV por mil millones de pesos colocados la cuota ascendería a alrededor de 50 mil pesos.

BIVA, con difícil panorama

La competencia de la BMV, BIVA, apenas tiene cuatro años de haber iniciado operaciones y, de acuerdo con Rodríguez, no ha sido el mejor periodo para la industria.

A BIVA desafortunadamente le tocó un escenario muy complicado, tiene la contracción del dinamismo de la economía de los últimos tres años; por otro lado, una pandemia que impactó en el ánimo y todavía las expectativas son débiles”, expresó Jacobo Rodríguez.

En contraste, recordó que, entre 2013 y 2016, se hablaba de un boom de la economía mexicana y justo en ese periodo hubo muchas ofertas de acciones, Fibras, CKD’s, entre otros instrumentos.

Fuente: El Heraldo de México.