El riesgo de las cepas es que el virus se vuelva inmune a los biológicos y crezcan los contagios: especialistas

La cepa Ómicron del SARS- CoV-2 y sus 10 variantes dominan la quinta ola de contagios en nuestro país, señala el Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica. Las variantes de Ómicron BA.2, BA.2.9 y BA.2.12.1 son las predominantes que circulan en el país.

En el estudio de secuenciaciones del 1 de enero de 2021 al 20 de junio de 2022, aclaran, no obstante que en las regiones centro sur, sur y sureste, se percibe un aumento considerable de BA.4 y BA.5.

En la región Centro Sur, que abarca Puebla, Tlaxcala, Morelia, Estado de México y la Ciudad de México, la variante B.A1.1 va desapareciendo y predomina la B.2 y la B.2.12.1. En la zona centro norte del país, conformada por Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes se impone Ómicron BA.2 y en menor grado B.A.2.9.

Mientras que, en la región sur, con Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca y Guerrero avanzan las mismas subvariantes, aunque, en menor cantidad, también hay presencia de otros sublinajes.

La base de datos de la plataforma Global Initiative on Sharing All Influenza Data, (GISAID, por sus siglas en inglés), tiene genomas de BA.1.1 desde 2021 y las más antiguas fueron detectadas en noviembre, mientras en México, las más antiguas son del 14 de diciembre en la Ciudad de México.

Aunque las autoridades sanitarias señalan que la aplicación de vacunas permitió disminuir la letalidad de COVID-19 y los contagios, los especialistas señalan que el riesgo de las variantes es que el virus se vuelva inmune a los biológicos y aumenten los casos como sucede con en esta quinta ola.

De hecho, en el Informe Técnico Diario COVID-19 México, los casos activos estimados pasaron de 69 mil 575 a 80 mil 156, es decir 10 mil 581 más en un solo día. En el seguimiento de las variantes SARS-CoV-2 a lo largo de esta pandemia, Alfa tuvo un aumento paulatino, pasando de menos de 1 por ciento de prevalencia en marzo de 2021, a 8.8 por ciento, en abril y 19 por ciento en mayo.

Sin embargo, en junio empezó a disminuir a 14.3 por ciento, para desaparecer en septiembre, principalmente por el crecimiento en un principio de la variante Gamma y luego Delta. Gamma se había detectado en menos de 4.3 por ciento de las muestras de abril, llegando a 18.3 por ciento, en mayo.

En junio del año pasado, presentó su pico de prevalencia en el país, alcanzando 31 por ciento, aunque disminuyó, y en septiembre fue totalmente desplazada, al igual que Alfa, por Delta. Para diciembre, la prevalencia de la variante Delta comenzó a disminuir, debido a la introducción de Ómicron en el territorio nacional, que en enero aumentó a 96.6 por ciento, y para abril, ocupó 100 por ciento de los contagios.

Fuente: El Heraldo de México.