Estos arrestos equivalen a la mitad de los realizados en todo el sexenio; la cifra mensual de detenciones sube de 13.2 a 47 casos.

La ofensiva del gobierno federal contra los cárteles de la droga se aceleró en los últimos siete meses con la detención de al menos ocho capos u operadores de primer y segundo nivel de diferentes grupos delincuenciales, una cifra que representa casi la mitad de los grandes líderes arrestados en lo que va de la presente administración.

Además, las aprehensiones de delincuentes por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) han mostrado un avance vertiginoso durante los primeros dos meses de 2022 al reportarse la detención de 94 presuntos agresores, lo que representa el 54 por ciento de los casos reportados en 2021.

El informe de agresiones contra el personal militar de dicha dependencia revela que el promedio mensual de detenciones en lo que va de la llamada cuarta transformación se ubica en los 13.2 casos, mientras que en enero y febrero la cifra subió hasta los 47 casos.

En lo que va del año, el gobierno federal ha repartido más balazos que abrazos, pues el número de delincuentes heridos durante enfrentamientos se ha duplicado en este año, pues tras registrarse un promedio mensual de 3.1 lesionados entre 2019 y 2021, en el presente año se han registrado 6 casos.

Apenas el pasado 1 de marzo, durante su conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no ha cambiado su postura de que el gobierno no debe responder con mas violencia a la violencia, sino que se deben atender las causas que generan una mayor fuerza de los grupos criminales.

“Estoy convencido de eso, lo que pasa que lleva tiempo, esto ya estaba. Lo que estamos buscando es que los jóvenes no sean enganchados, quitarles a los delincuentes ya definidos, quitarles a los jóvenes, que no tengan un ejército de reserva. Que los jóvenes tengan la posibilidad de trabajo, de estudio. Eso no lo hacían antes”.

El grupo más afectado con las aprehensiones realizadas desde septiembre pasado ha sido el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al sumar cinco operadores de plaza detenidos, entre los que destaca el arresto en noviembre de 2021 de Rosalinda González Valencia, esposa de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder de dicha organización.

El gobierno federal catalogó, en su momento, esta acción como la más importante que se ha dado en los últimos años en la lucha contra el narcotráfico, ya que González Valencia es catalogada como la cabeza financiera del CJNG y fue acusada por Delincuencia Organizada y Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (lavado de dinero).

Este cártel de la droga también sufrió las detenciones de Benjamín Moliendo, La Pantera, en septiembre de 2021, quien se desempeñaba como principal operador en Tabasco y Campeche; así como de José Antonio ‘N’, El Pizarro, líder en Veracruz, quien fue aprehendido el 28 de noviembre de 2021.

En lo que va de este año, las fuerzas federales y estatales también lograron los arrestos de Carlos Pelayo, Don Carlos, quien era el principal operador en puerto Vallarta, Jalisco y de Aldrín Miguel Jarquín, El Chaparrito, quien controlaba el mercado de estupefacientes en Colima y que tenía una ficha de búsqueda emitida por el gobierno de Estados Unidos.

Esta última detención provocó que en la madrugada del 14 de marzo se registraran diferentes narcobloqueos en puntos estratégicos de Colima, donde al menos seis camiones de carga fueron incendiados por hombres armados pertenecientes al CJNG.

Entre las últimas ocho detenciones de capos y operadores, también resalta la aprehensión realizada el 14 de marzo en Nuevo Laredo, Tamaulipas, de Juan Gerardo Treviño, El Huevo, líder del Cártel del Noreste, quien operaba en esa entidad pero de igual manera en Coahuila y Nuevo León.

Las autoridades mexicanas señalaron que por la alta peligrosidad de El Huevo tuvieron que trasladarlo en helicóptero hacia la Ciudad de México para posteriormente enviarlo a Tijuana, Baja California, desde donde fue deportado hacia Estados Unidos en menos de 24 horas, ya que tiene una orden de captura por lavado de dinero y tráfico de drogas en ese país.

Las dos aprehensiones que cierran la lista se realizaron contra integrantes del Cártel de Sinaloa. La primera de ellas fue la de Armando Batiz Camarena, El Inge, quien era el líder de una célula de producción de drogas sintéticas en Culiacán, Sinaloa. La segunda fue la de Antonio Leonel Camacho, El Biden o El 300, quien operaba la plaza de Chihuahua.

Fuente: Milenio.