– Invita a participar en los talleres artesanales y platicar con los guardianes del conocimiento en la Cumbre Tajín

La creencia, la visión y el arte que le dio identidad al pueblo Totonaco sigue vigente y más fuerte que nunca, afirmó el diputado local Bonifacio Castillo Cruz, representante de este Pueblo Originario, quien reconoció que festivales como Cumbre Tajín permiten transmitir -de generación en generación- este conocimiento milenario y preservar rituales como los Voladores.

Al participar en el primer día de actividades de Cumbre Tajín “Limakaxtum, unidos volamos más alto”, exhortó a los visitantes a recorrer los talleres artesanales, donde podrán conocer la técnica para el proceso del hilado de algodón natural, la elaboración de cintillas con hilos combinados, servilleteros con tallado de penacho de guagua, bordado rústico, bisutería orgánica, piezas de cerámica y barro, máscaras con los rostros de la vida y uso del telar de cintura.

Sostuvo que este arte ha pasado de generación en generación desde hace muchas décadas, siendo importante que la sociedad actual reconozca a los Pueblos Originarios por ser guardianes de este legado cultural milenario.

La cosmovisión del pueblo Totonaco, refirió, expresa su visión sobre el origen del universo, la jerarquía del cosmos, su relación con los dioses, la concepción del cuerpo humano y la estructura de la vida comunitaria, conocimientos que se conservan y transmiten a través del Consejo de Ancianos .

Castillo Cruz enfatizó la importancia de compartir este legado de la cultura totonaca, como el resto del estado, del país y del mundo, pues esta civilización tuvo aportes muy sobresalientes como en la astronomía, la cual se ve reflejada en la construcción de la pirámide de Los Nichos, cuya orientación le permite funcionar como un calendario astronómico.

Además, a esta civilización, dijo, se le atribuye el cultivo de la vainilla así como su uso medicinal, producto que hoy tiene sello de origen, así como el reconocimiento internacional por su gran calidad.

El Representante del pueblo totonaco sostuvo que esta cultura data del año 300 después de Cristo, teniendo un segundo período de crecimiento de 950 a 1520, distinguiéndose por su conducta pacífica y mediadora, por su prolífera expresión artística, escritura y lengua como tal, además de la arquitectura de pirámides y monolitos construidos en los pueblos de Papantla, El Tajín y Cempoala.

Cumbre Tajín tendrá talleres, conferencias, conversatorios y exposiciones de la indumentaria tradicional indígena, de maestros y legado de creadores en el arte de la madera y una muestra fotográfica sobre la identidad cultural, entre otras actividades.