Según la ONU, el número de refugiados ucranianos asciende ya a 1.2 millones de personas; Anton tuvo que salir sin sus padres

Caminando los últimos 22 kilómetros hasta la frontera de Ucrania en busca de seguridad, Ludmila Sokol se sintió conmovida por los montones de ropas y otros efectos personales que muchas personas descartaron cuando escapaban antes que ella.

“Deberías ver las cosas abandinadas en el camino. Porque mientras más cosas llevas, peor es”, dijo la maestra de educación física de Zaporizhzhia, quien como miles, lidia con el dolor de dejarlo todo atrás.

Orwa Staif, originario de Damasco, a sus 24 años vive, por tercera vez, el desplazamiento a causa de una guerra u otra crisis, tras pasar lo mismo en Siria, de donde llegó a Járkiv, Ucrania.

Staif revivió experiencias amargas: columnas de personas, muchas de ellas a pie, con apenas algunas pertenencias, desesperadas por huirle a las bombas y los misiles. Ya lo había hecho en su Siria natal. Ahora, el estudiante se unió al éxodo de personas que le escapaban a la violencia.

“Los mismos sonidos de bombas que escuché en el 2013, los escucho ahora en Járkiv. A mis amigos les dije que no podía creer que estaba pasando de nuevo por lo mismo”, comentó.

Los mismos sonidos de bombas que escuché en el 2013, los escucho ahora en Járkiv. A mis amigos les dije que no podía creer que estaba pasando de nuevo por lo mismo

Orwa Staif
Desplazado de Járkiv

En Rumania, un refugiado recién llegado, Anton Kostyuchyk, luchó por contener las lágrimas mientras relataba que dejó todo atrás en Kiev, incluidos sus padres, y que durante su viaje durmió en iglesias con su esposa y sus tres hijos: “me voy de mi casa, de mi país. Nací allí y viví allí”, afirmó. “¿Y ahora qué?”.

La agencia de la ONU para los refugiados informó el viernes que más de 1.2 millones de personas han huido de Ucrania desde que comenzaron los combates. Más de 165 mil salieron el jueves, algo menos que el miércoles y mucho menos que los 200 mil del martes, la cifra diaria más alta desde que comenzó el conflicto.

Según el portal de datos de ACNUR, unas 650 mil personas buscaron refugio en Polonia, 145. mil en Hungría, 103 mil en Moldavia y unos 90 mil en Eslovaquia.

En medio del dolor por las pérdidas abundan los gestos de generosidad. En un campamento de refugiados en Siret, Rumania, voluntarios y trabajadores se tomaron una pausa para celebrar una fiesta de cumpleaños para una niña ucraniana de 7 años, con pastel, canciones y globos.

Fuente: La Razón de México