¿Y la paridad?

“En este espacio lo hemos dicho insistentemente: la paridad, la igualdad de posibilidades para hombres y mujeres para acceder a puestos de liderazgo es una obligación del Estado. Somos más de 7 mil 800 millones de habitantes en el mundo, la mitad son hombres y la mitad somos mujeres, aun así las oportunidades siguen siendo desiguales. Esto debe cambiar no sólo en papel, sino también en el ejercicio cotidiano de la función pública y la práctica privada. No soltemos el tema hasta lograr que así sea…”, esto lo escribimos hace un mes, tras la puesta en marcha de los trabajos de la actual legislatura.

En ese entonces, referimos que los liderazgos de las bancadas partidistas habían quedado en manos de hombres y eso que este Congreso se ufana de ser el primero paritario: mitad diputadas y mitad diputados. Treinta días después, ponemos de nuevo el ojo en la conformación de los equipos de trabajo, tal como lo prometimos, lástima que el panorama no pinta mejor.

De las 40 comisiones ordinarias ya definidas sólo 17 serán presididas por mujeres, el resto, adivinemos, quedará en manos de hombres. Este número podría cambiar, pues aún falta que se integren otras once comisiones, apenas entre en vigor la reforma al artículo 39 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos. Pero no sólo se trata del número de comisiones repartidas, también del perfil de cada una de ellas. Entre las que quedaron en manos de diputados se encuentran las de Presupuesto y Cuenta Pública, que definen los dineros a los que se tendrá acceso el próximo año; la de Puntos Constitucionales, de la que depende el futuro de las iniciativas que lleguen desde Palacio Nacional; o la de Hacienda y Crédito Público y la de Gobernación y Población. Muy bueno el perfil de todas ellas, valga su importancia en la toma de decisiones políticas.

En contraste, entre las que quedaron en manos de diputadas están la de Asuntos Frontera Norte, Asuntos Migratorios, Atención a Grupos Vulnerables, Deporte, Derechos de la Niñez y Adolescencia, Derechos Humanos, Desarrollo y Conservación Rural, Economía Social y Fomento del Cooperativismo, Educación, Federalismo y Desarrollo Municipal, Ganadería, Igualdad de Género, Pesca, Protección Civil y Prevención de Desastres, Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias, Seguridad Social y Vivienda.

Entonces, ¿en dónde quedó la paridad de género? ¿Comisiones clave sólo para ellos? De esto no se trata la igualdad de oportunidades, sino de la integración de todas y todos en todos sus niveles. Ya lo hicieron hace unos años con las llamadas Juanitas, sólo para cumplir con el requisito electoral; ahora que ya se blindó esa posibilidad de transa, lo bueno sería que la presencia de mujeres y hombres se distribuya por igual y que los legisladores se aparten las comisiones que más reflector y poder político otorgan.

Fuente Excelsior