La extradición de Puigdemont a España se dirime en Italia

El expresidente, que se refugió en Bruselas tras los hechos de 2017, no ha vuelto a España, pero es eurodiputado y viajó a Alguer para participar en un festival cultural.

El líder independentista y expresidente catalán Carles Puigdemont comparecerá este viernes ante un juez italiano que decidirá si lo extradita a España, donde se le reclama por delitos vinculados a la proclamación fallida de independencia de 2017.

La audiencia tendrá lugar entre las 14H00 y las 15H00″ (12H00-13H00 GMT)» y Puigdemont «estará presente», anunció su abogado italiano, Agostinangelo Marras, ante el tribunal de apelaciones de Sassari, en la isla italiana de Cerdeña (oeste).

«Evidentemente» que es optimista, añadió el letrado, que confía en que la justicia se pronuncie pronto sobre la extradición y lo haga en favor de Puigdemont, al que España reclama por sedición y malversación.

El expresidente, que se refugió en Bruselas tras los hechos de 2017, no ha vuelto a España, pero es eurodiputado y viajó a Alguer para participar en un festival cultural, ya que esta ciudad de la isla de Cerdeña (oeste) mantuvo una fuerte impronta catalana desde los tiempos en que perteneció a la Corona de Aragón.

Su detención la noche del jueves volvió a poner en el centro de la política española a este antiguo periodista de 58 años que se vio inesperadamente propulsado al frente del movimiento independentista en 2016, cuando era alcalde de Girona.

– Sánchez: tiene que comparecer ante la justicia española –

Lo que tiene que hacer es comparecer y someterse ante la justicia», dijo Sánchez en las islas Canarias (suroeste).

Sánchez reivindicó el diálogo en curso con el gobierno de la Generalitat, hoy en manos de ERC (Izquierda Republicana de Cataluña) -un partido diferente al de Puigdemont- para calmar la crisis política en Cataluña.

Hoy más que nunca es importante reivindicar el diálogo, porque el diálogo es la única vía para poder reencontrarse», añadió.

En cambio, su interlocutor, el presidente del gobierno independentista catalán, Pere Aragonès, exigió en Barcelona «la puesta en libertad inmediata» de Puigdemont, anunciando que viajará a Cerdeña para estar al lado de su antecesor.

La detención de Puigdemont visualiza que el Estado español no ha actuado de buena fe ante la Justicia europea y es evidente que no ayuda a una resolución del conflicto», añadió Aragonès.

Es la tercera vez que Puigdemont es detenido desde que huyó de España, la primera en Bruselas, a su llegada, y la segunda en Alemania, en marzo de 2018, donde los tribunales tardaron casi cuatro meses en devolverle la libertad.

– No fue a hacer surf a Cerdeña –

El líder independentista pasó la noche en la cárcel de Bancalí, en Sassari, y en el aire permanece la incógnita de si va a pasar mucho tiempo en Cerdeña y de si lo va a hacer encarcelado o en libertad condicional.

Creo que en el caso italiano va a ser bastante más rápido que en el alemán, nosotros tenemos tres años de recorrido», dijo su abogado, Gonzalo Boye, que anunció que solicitarán medidas cautelares a la justicia europea.

Este viernes, se podía ver una pancarta con la bandera de Cerdeña y de Cataluña ante el tribunal de Sassari que rezaba: «libertad para los prisioneros políticos catalanes».

Ha sido un acto político», lamentó ante la prensa el alcalde de Alguer, Mario Conici, que fue quien invitó a Puigment a la ciudad, refiriéndose a su detención.

Según Boye, el expresidente «no ha ido a hacer surf en Italia, ni ha ido a tocar la guitarra, ha ido en su carácter de eurodiputado».

– Manifestaciones en Barcelona –

Para el abogado, el arresto de su cliente es una burla a la justicia de la Unión Europea. Boye explicó que su detención se realizó en virtud de la euroorden de 2019 «que el reino de España informó al Tribunal General de la Unión Europea que se encontraba suspendida y no era ejecutable en ninguno de los 27 estados miembros de la UE».

La cuestión de la validez de esta orden de detención europea parece ser la cuestión central que terminará el futuro judicial de Puigdemont.

Los compañeros del expresidente en el gobierno catalán acabaron siendo juzgados por sedición y otros delitos, como su vicepresidente Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel, y finalmente indultado en 2021 por el gobierno Sánchez, como el resto de los encausados.

El líder de la oposición española, el conservador Pablo Casado advirtió a Sánchez que si Puigdemont es juzgado en España «debe comprometerse a respetar la sentencia de la Justicia sin indultos a cambio de permanecer en el poder».

Ni el ministerio del Interior italiano ni el gobierno se han pronunciado hasta ahora sobre el asunto, ya que se trata de un caso delicado con implicaciones judiciales y políticas.

Fuente: Excelsior