¿Otros cuatro años? El republicano no ha cesado en su narrativa de los otros datos

04 de Diciembre de 2020

Información engañosa. De veinte tuits que aparecieron en el perfil de Donald Trump en 24 horas, al menos 14 están marcados como información engañosa. No hay datos que refieran o confirmen fraude, dice la red social.

El republicano no ha cesado en su narrativa de los otros datos. Fue mucho más osado hace apenas un par de días, lo dijo en la Casa Blanca: “Como presidente, no tengo un deber más alto que el defender las leyes y la Constitución de Estados Unidos. Por eso estoy decidido a proteger nuestro sistema electoral, que ahora está bajo asalto y asedio coordinado (…) Vamos a defender la honestidad del voto asegurándonos de que cada boleta legal sea contada y que ninguna boleta ilegal sea contada. No se trata sólo de honrar los votos de 74 millones de estadunidenses que votaron por mí, se trata de asegurar que los estadunidenses puedan tener fe en esta elección y en todas las elecciones futuras…”.

  • Trump está jugando en tres canchas. Mientras, por un lado, le habla así a su base, les alimenta la narrativa de la mafia demócrata y la elección intervenida. Engrosa el discurso de odio y división.

Del otro, tal vez en la cancha que más importa, atiza el paso a la transición.

Lo contamos la semana pasada, autorizó ya recursos y Joe Biden recibió hace unos días su primer informe de inteligencia y seguridad.

Sin poner más obstáculos que el cuento del fraude, Trump sabe que su salida de Washington DC es inminente, sólo mantiene la esperanza de no regresar a su torre de la Quinta Avenida cada que intenta convencerse de que hay posibilidades de echar atrás la elección del 3 de noviembre.

  • Pero también se aferra a lo que sea que le pinte un futuro. Previo a esas palabras en la Casa Blanca, en otra de las varias reuniones que tienen programadas por las celebraciones navideñas, a pesar de la pandemia, dijo a la concurrencia: “Han sido cuatro años increíbles (…) estamos tratando de conseguir otros cuatro, de lo contrario los veré en cuatro años…”, en un guiño a la elección del 2024.

Olvida lo mucho que puede pasar en ese tiempo. Su rápido ascenso en la política hace cuatro años minó el camino de varios republicanos que no dudarán en encauzar el camino del partido una vez que Trump deje la presidencia. Cuatro años serán suficientes para levantar un muro alrededor de cualquier aspiración y deseo de retorno. Enemigos generó.

  • Con un mandato de resultados sumamente cuestionables, al presidente de Estados Unidos no le queda de otra que jugarse sus estrategias en las tres canchas, aunque la del incendio sea la que más disfrute y más reflector le da, está agotando todos sus vuelcos narrativos. Ya, incluso, se está sumando a los proyectos de vacuna y los acuña como un éxito de su administración. Citó a farmacéuticas la próxima semana para una cumbre sobre la inmunización contra el coronavirus, pero el encuentro es sólo por la foto y lo que ésta le pueda abonar con su base. Sus otros cuatro años se esfuman a la velocidad con la que acaba la vida de un tuit.