Los “moditos”

YURIRIA SIERRA

28 de Abril de 2020

“Ese aval no podemos nosotros otorgarlo porque no queremos endeudar al país y queremos rescatar primero a los más necesitados (…) Y, además, no me gusta mucho el “modito” de que se pongan de acuerdo y quieran imponernos sus planes. Si ya no es como antes…”. Fue la respuesta de Andrés Manuel López Obrador a la pregunta sobre si la Secretaría de Hacienda respalda el acuerdo que anunció el Consejo Mexicano de Negocios y BID Invest, ambos grupos de la iniciativa privada, para otorgar financiamiento a las cadenas productivas y, así, apoyar a las pequeñas y medianas empresas. Ante la falta de una estrategia enfocada a ellas, la IP tuvo que poner manos a la obra para contener lo más posible los efectos económicos de la pandemia. Sin embargo, en Palacio Nacional no gustó. Fue el “modito”, dijo el Presidente. Aunque de inmediato matizó: “Dependiendo de si no le cuesta al pueblo, o sea, si no es a cargo del presupuesto, adelante. Porque si es a cargo del presupuesto, no lo acepto…”, la descalificación vino antes de conocer el contenido de un acuerdo anunciado horas antes de la conferencia matutina.

Ésta es la más reciente declaración de López Obrador en sumarse a la lista de polémicas escuchadas en la que ya es un monólogo casi innecesario y que, casi, atenta contra la salud.

En ese mismo micrófono le hemos oído expresiones que van desde que el COVID-19 no es tan dañino, como lo dijo el 31 de enero; pero también que “no nos van a hacer nada las pandemias…”, “el escudo protector es el detente…”, “no se dejen manipular por los conservadores, ellos quieren que nos vaya mal…”, “los mexicanos, por nuestras culturas, somos muy resistentes, no dejen de salir, sigan llevando a la familia a comer a los restaurantes y a las fondas…” o “esto nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación…”.

Y sí, casi atenta contra la salud. Ayer mismo sondeó con reporteros en la conferencia si deseaban que ésta se realice de forma virtual o presencial, luego de que uno de los asistentes al informe vespertino diera positivo a COVID-19. ¿En verdad la decisión para estos casos se toma de esta manera? Hemos sugerido en este espacio la urgencia porque este encuentro diario cambie el formato, si los tiempos tecnológicos no lo obligan, que al menos sean razones sanitarias, pensadas en la dirección correcta y según lo que los funcionarios de su gobierno ordenan: reducir las congregaciones, más aún en el salón en donde diariamente se realizan, al menos, tres conferencias diarias (ya se sumó la de las 6 de la tarde).

Ya no sólo son las declaraciones, también el lugar donde se hacen. Más aún en tiempos que exigen mejores “moditos”, unos mucho más sensatos y responsables.

ADDENDUM

Hablando de…: Sólo duró dos días la resistencia de Donald Trump a no dar conferencias. Después de la polémica iniciativa, que llevó a más de 100 de sus seguidores a llamar a emergencias por la ingesta de desinfectante, el presidente de Estados Unidos anunció que dejaría de ser la voz de la actualización de la pandemia en su país. Luego de su ausencia, sábado y domingo, regresó al micrófono. Tal vez se habrá motivado por el recuento de The New York Times, donde señalaron, al menos, 600 felicitaciones que el republicano se ha dedicado a sí mismo desde el inicio de la emergencia sanitaria. Se le habrán hecho pocas.

fuente: Excelsior