Frentes Políticos

12 de Febrero de 2020

1.   Si no es Chana en Juana. Invocando a su derecho electoral, Tatiana Clouthier se autodestapó como precandidata a una gubernatura. Pero para no fallarle, explicó que podría ser la de Nuevo León en 2021 o la de Sinaloa en 2023, ya que la legislación la respalda. No es sorpresa, se esperaba. Lo que llama la atención es su doblete imaginario. ¿Legalmente se puede? En la lógica de la legisladora, sí. Argumenta que nació en Sinaloa, pero desde sus 18 años vive en Nuevo León. Al menos no incluyó en la lista a Guerrero porque alguna vez vacacionó en Acapulco, pero bueno. ¿Se habrá puesto a reflexionar cómo recibirán los sinaloenses a una candidata que ha vivido 37 años en Nuevo León? ¿O qué dirán los neoleoneses? Por lo pronto, parece disparatado. Salvo en la mente de la aún diputada federal.

2. El peor escenario. Cada crimen en México, sobre todo de mujeres, causa más azoro en la sociedad que el anterior. El feminicidio de Ingrid Escamilla, no obstante, da una sacudida a la sociedad entera. Nadie puede ocultar el horror de los detalles. Y todo lo que ha venido después: filtración de materiales inadecuados, revictimización y morbo. Lejos de todo lo que este asesinato produce en cada uno, se debe tener el temple para afrontar la realidad. Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno capitalina, exige la pena máxima al responsable y Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, afirmó que habrá justicia para Ingrid y para todas las mujeres mexicanas. Por lo pronto, ya van tras los responsables de filtrar fotos del cuerpo de Ingrid. Un tema para tratarse con pinzas, pero con todo rigor.

3. ¿Arte de magia? El Congreso hizo un llamado a la Secretaría de Salud, a cargo de Jorge Alcocer, y al Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica para fortalecer los protocolos implementados en aeropuertos y puertos de México para detectar de manera oportuna casos de coronavirus y evitar el contagio y propagación. Los grupos parlamentarios solicitaron a las autoridades hacer públicos los protocolos de actuación para detectar los casos de coronavirus y a emitir información clara y oportuna sobre los síntomas y posibles formas de contagio, a fin de mantener informada a la población. Lo que ustedes pidan, señores diputados. Eso es lo que necesitaba el coronavirus para no llegar a México, su enérgico rechazo. Estamos salvados.

4. Adiós podredumbre. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana capitalino, detalló que una investigación coordinada entre la SSC y la Fiscalía General de Justicia determinó la responsabilidad de nueve agentes involucrados en el delito de secuestro. Son ocho hombres y una mujer, quienes actuaron por separado y serían los responsables de tres plagios con cuatro víctimas cometidos en distintas fechas de diciembre pasado. Uno de estos fue el 9 de diciembre, cuando dos policías a bordo de una patrulla interceptaron a un comerciante en la colonia DM Nacional, Gustavo A. Madero, quien al no poder acreditar la propiedad de la mercancía que traía fue subido a la unidad, amagado, amenazado y le exigieron dinero para dejarlo en libertad. Y a estos se les pagaba por proteger a la sociedad. ¿Cuántos más, señor Harfuch?

5. Compromiso gordo. El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, se comprometió con todas las diputadas a formular la nueva tipificación del feminicidio con enfoque de género y presentar el proyecto conjunto este mismo mes. Y es que, lejos de pensar en desaparecerlo, este delito requiere de un tratamiento especial. “Para atacar y acabar con el feminicidio en México no se tiene que negar, sino visualizar y atenderlo desde distintos enfoques”, consideró la senadora Patricia Mercado. Y sobre el tema de los ataques con ácido hacia las mujeres, la excandidata presidencial señaló que “hay que detenerlo porque está creciendo, el odio es muy fuerte. Y lo tenemos que atacar desde muy diferentes perspectivas: desde la política cultural, la educativa, la de salud, la política, el tema de justicia y procuración de justicia”. Cerrar los ojos no sirve. Hay que actuar, ya.

fuente: Excelsior