En 6 años, la Liga MX registró 113 resultados analísticos adversos, la mayoría por Clembuterol

El 5 de marzo del 2015, el delantero Julio Nava fue suspendido ocho meses por la Liga MX, tras dar positivo en un control antidopaje por una sustancia llamada Dexhametasona, prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés).

El caso del jugador formado en Chivas y que entonces jugaba para Jaguares había sido el dopaje público más reciente en el futbol mexicano hasta que este lunes se conoció el caso de Víctor Guzmán, quien asegura que nunca consumió algo para sacar ventaja deportiva.

A la espera de que el jugador destape la Prueba B y esta también sea analizada, seguramente en Cuba, lo cierto es que entre 2013 y mediados del 2019 la Liga MX registró 113 resultados analíticos adversos, de acuerdo a los exámenes realizados por el laboratorio de la CONADE, reconocido por la WADA hasta mediados del año pasado.

Del total de los “resultados negativos adversos”, 111 fueron por Clembuterol, anabólico que sirve para aumentar la masa muscular y disminuir el porcentaje de grasa. Si bien es ilegal, en México no es considerado como tal por el problema de salud pública con la carne contaminada.

Los otros dos casos que se tienen reportados de acuerdo a la solicitud de transparencia con número 1113100029819, son por Dexametasona registrado en 2014 y conocido por el castigo de ocho meses que recibió el futbolista Julio Nava, y otro más en 2018 por Betametasona, con la identidad del jugador aún sin conocerse.

Ambas sustancias están incluidas en la lista de sustancias ilegales de la WADA y clasificadas en el grupo de los Glucocorticoides, efectivas en los procesos desinflamatorios o alérgicos y que están prohibidos durante competencias.

CONADE GANÓ 7.2 MILLONES DE PESOS POR PRUEBAS ANTIDOPING A LIGA MX

A lo largo de los seis años en que tuvo relación laboral con la Liga MX, la Conade pudo recaudar poco más de 7.2 millones de pesos, por concepto de la realización de 2,575 análisis de las pruebas de control antidopaje.

En junio del 2013, previo al Torneo Apertura, el costo unitario por cada muestra fue de mil 740 pesos, mismo que aumentó para el siguiente año a 2 mil 320 pesos por muestra. Así se mantuvo hasta el 2017. Para 2018 y 2019 el costo se volvió a elevar para quedar en 4 mil 120 pesos. La relación terminó luego del Clausura 2019, ya que el gobierno federal decidió cerrar el laboratorio.

«A nosotros nos facilitaba la vida porque era mucho más barato ir de nuestros estadios directo al laboratorio de la Conade, y ahora hay que recolectarlos, traerlos, mandarlos a Cuba y esperar el resultado», explicó a Mediotiempo el presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, quien este martes, fuera de sus oficinas, dijo no recordar al jugador que dio positivo por Betametasona en 2018.

El 2018 fue el año en el que la Liga MX más gastó en las pruebas antidopaje, desembolsando 2 millones 84 mil 720 pesos, por la realización de 506 análisis. El caso contrario fue el 2017, ya que solo gastaron 301 mil 600 pesos en 130 exámenes, año en el que también se tiene reportado el menos número de muestras analizadas.

La Liga MX sortea dos partidos para realizar exámenes médicos y ahí, casi al final de los juegos, se sortean dos jugadores para que inmediatamente tras el silbatazo final vayan al consultorio médico del estadio a dejar muestras de orina. Esto da un total mínimo de 68 jugadores en un torneo con 18 equipos.

 

Fuente: Medio Tiempo