El veinte veinte

Nudo gordiano

YURIRIA SIERRA

“Es una propuesta bastante ortodoxa. Es decir, no encontramos grandes notas de preocupación que pudieran conducir a un desequilibrio en el gobierno. Enhorabuena porque se dé esta decisión de balance. Me parece que han hecho un esfuerzo razonable por buscar conciliar, por un lado, las exigencias de flujo derivados de programas sociales…”, aseguró Gustavo de Hoyos.

10 de Septiembre de 2019

Sin sobresaltos. El Paquete Económico 2020, que está ya en manos del Congreso, no mereció sacudida alguna de parte del sector empresarial, el primero en saltar cuando observa focos rojos al conocerse la planeación del gasto anual. Más para seguridad y, como era de esperarse, todavía más para los programas de asistencia social, la insignia de la administración de López Obrador; además del sector energético, la otra prioridad; y para educación. Menos, mucho menos, para Comunicaciones y Transportes y Turismo. Fuera de esto, decimos, el paquete entregado al Legislativo por Arturo Herrera no ha provocado ningún sobresalto. Habrá que ver qué ocurre al paso de los días y conforme se revisen a fondo cada una de sus implicaciones.

Es el primer paquete que arma el gobierno de López Obrador tras doce meses de una coyuntura que depende enteramente de sus decisiones. Por ejemplo, el aumento de casi el 80% al presupuesto a la Secretaría de Energía tiene lógica si pensamos en el proyecto de Dos Bocas y todo lo que implica el combate al huachicol, pero también a lo que se percibe de Pemex, que no es un tema nada menor. Apenas ayer la calificadora Moody’s aseguró que la petrolera está a punto de convertirse en un “ángel caído”, pues corre el riesgo de perder sus grados de inversión y especulativo debido al cambio a perspectiva negativa que definió hace unos meses. Así, en este Paquete Económico se reduce también el margen para responsabilizar a administraciones pasadas.

Para el próximo año se contempla un crecimiento económico, en promedio, de 2%, en el mismo tenor que lo considerado por el Fondo Monetario Internacional, aunque más que lo anotado por analistas consultados por el Banco de México. Pero, repetimos, ninguna sacudida, nada que preocupe al momento. “Es una propuesta bastante ortodoxa. Es decir, no encontramos grandes notas de preocupación que pudieran conducir a un desequilibrio en el gobierno. Enhorabuena porque se dé esta decisión de balance. Me parece que han hecho un esfuerzo razonable por buscar conciliar, por un lado, las exigencias de flujo derivados de programas sociales…”, aseguró Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex, a mi compañero Rodrigo Pacheco, en Imagen Radio.

Al parecer, los legisladores se tomarán muy en serio su revisión. El presidente de la Comisión de Presupuesto de San Lázaro, el morenista Alfonso Ramírez, aseguró que no habrá fast-track para este asunto, lo revisarán a fondo, nada de aprobación en automático. Y tendrá que ser así, si el PE-2020 fue bien recibido por el sector empresarial, vale la pena la leída exhaustiva de cada uno de sus puntos. Saber cuánto y en qué se gastará el gobierno —que busca hacer de la austeridad su emblema— más de seis billones de pesos. Y después de la revisión y su aprobación, lo que seguirá es la lupa constante sobre los temas pendientes, como el de la seguridad, que de cómo se gaste el presupuesto designado a ello dependerá el alcance institucional de una corporación como la Guardia Nacional.

 

ADDENDUM

Y, a pie de calle, mucho ojo hay que poner a la discusión que se haga del PE 20-20, porque, además de refrescos, cigarros y servicios que se ofrecen vía apps, también se pretende que las ventas por catálogo paguen impuesto.

Fuente: Excelsior