Una inquietante renuncia

Arsenal

FRANCISCO GARFIAS

El primer impacto ha sido duro. Se encendieron las luces rojas. El peso retrocedió frente al dólar más del uno por ciento. La bolsa de valores cerró con pérdidas de 1.77 por ciento.

10 de Julio de 2019

Lo que detonó la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda fue la discusión sobre el Plan de Negocios de Pemex, que será presentado en unos días, según fuentes vinculadas con la SHCP. “Quieren seguirle metiendo dinero bueno al malo e insistir con la estrategia de refinación”, nos aseguran.

La renuncia, publicada en Twitter por el ahora exsecretario, es evidencia de las diferencias entre Hacienda y el Ejecutivo.

“En esta administración se han tomado decisiones sin el suficiente sustento”, sostiene, con valentía, el exsecretario.

En su misiva destapa la imposición de funcionarios en la SHCP “sin conocimiento de la hacienda pública”, y motivados por personajes influyentes del actual gobierno “con un patente de conflicto de interés”.

La renuncia pegó de lleno en la ya de por sí minada confianza en la economía mexicana. “Olvídate de crecer este año”, vaticinaron las fuentes.

El primer impacto ha sido duro. Se encendieron las luces rojas. El peso retrocedió frente al dólar más del uno por ciento. La bolsa de valores cerró con pérdidas de 1.77 por ciento.

Urzúa admitió que se sentía como florero en la SHCP. “Mis convicciones no encontraron eco”, aseguró.

 

AMLO grabó un video para hablar del tema en redes sociales. Apareció junto al nuevo secretario de Hacienda, Arturo Herrera.

Dijo: “Él (Urzúa) no está conforme con las decisiones que estamos tomando. Tenemos el compromiso de cambiar la política económica que se ha venido imponiendo… No se entiende que no podemos seguir con las mismas estrategias. No se puede poner vino nuevo en botellas viejas”, puntualizó.

El “cambio de modelo” que evocó puso nerviosos a muchos. Sienten que, si se concreta, perderemos el grado de inversión y caminaremos hacia la recesión.

 

Herrera, por cierto, fue desmentido dos veces por el Presidente.

La primera con las declaraciones que le hizo al Financial Times en el sentido de que se posponía la construcción de Dos Bocas y, la segunda, cuando ponderó las ventajas, para la recaudación, de que los estados cobraran la tenencia vehicular.

En el video, el nuevo secretario casi no habló. Su cara era de velorio. Reflejaba incomodidad. Cuando AMLO lo conminó a hacerlo, dijo: “Acepto con ilusión la responsabilidad… debemos trabajar en el área de las desigualdades”.

 

* Se gesta “la rebelión en la granja de Morena”. ¿La causa? El proceso de renovación de la dirigencia nacional. Faltan más de cuatro meses para la elección, pero ya se gesta una guerra fratricida.

A juzgar por lo que se ha visto, Yeidckol Polevnsky deberá entregar la batuta. Trae una rebelión interna fuerte. ¿A quién le entregará en caso de no reelección? “Allí está el detalle”, diría el clásico Cantinflas.

Enfilados para reemplazarla están Mario DelgadoBertha Luján y Alejandro Rojas Díaz Durán.

El problema parece ser el padrón de más de tres millones de militantes que el Consejo de Morena quiere oficializar en el INE.

Alejandro mandó copia del escrito que ayer envió a Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional, en el que recuerda que la afiliación a ese partido es un derecho constitucional que recogen los estatutos del partido.

Afirma que tanto Yeidckol como Luján quieren dejar fuera del padrón a siete millones de mexicanos que ya han solicitado afiliarse.

Remata: “En vez de estar bloqueando la participación, deberían de estar organizando una consulta en la que participen los más de diez millones de morenistas en todo el país”.

Fuente: Excelsior