El día D

 

 

 

 

Nudo Gordiano

Yuriria Sierra

Especialistas alertan de todos los riesgos, mismos que llegarían en todas direcciones. Si México podría comprar el dólar en casi 30 pesos a final de año en caso de que los aranceles sean impuestos; en Estados Unidos se verían afectados los hábitos de consumo. Es un pierde-pierde para todos

05 de Junio de 2019

 

No habría ganadores. Los pronósticos son poco favorables, por no decir que nada en lo absoluto. Lo saben aquí y del otro lado de la frontera. Lo sabrán en todo el mundo. México y Estados Unidos no pueden romper su trato comercial, el que tal vez sea su lazo más endeble porque somos vecinos, porque nuestra relación se apoya mucho más que en el ámbito económico. Éstas son las ideas que defiende el gobierno de México, así se han interpretado los mensajes que Andrés Manuel López Obrador ha enviado desde que Donald Trump lanzó su última amenaza, la que fue más allá del bluff, sí, pero que para muchos continúa leyéndose como el berrinche propio de un infante aferrado a que las cosas sólo son a su manera.

Marcelo Ebrard ha trabajado a marchas forzadas. Lleva días en Washington, cabildeando, exprimiendo su músculo diplomático. Reuniones con todas las partes, con quienes son algo más que oídos, quienes tienen capacidad de operación. Nancy Pelosi recibió ayer a la comitiva mexicana, fue una reunión productiva, dijo el canciller. The Washington Post reportó que los republicanos están en pie para formar un bloque ante los aranceles con los que Trumpamenaza. Especialistas alertan de todos los riesgos, mismos que llegarían en todas direcciones. Si México podría comprar el dólar en casi 30 pesos a final de año en caso de que los aranceles sean impuestos; en Estados Unidos se verían afectados los hábitos de consumo. Es un pierde-pierde para todos. Nadie lo duda, nadie, excepto Donald Trump.

La Corte Suprema le concedió una victoria al frenar a los demócratas, quienes intentaban detener la obtención de más recursos para el muro, pero Trump no tiene asegurado nada aún. Ni más dinero para levantar la barrera en la frontera ni el apoyo al interior de su gobierno. Mike Pence será quien reciba hoy a la comitiva enviada por México, Wilbur Ross se ha reunido ya con la secretaria de Economía, Graciela Márquez. Los acercamientos se han hecho, los pronósticos también, la mesa para el diálogo está puesta. Los ojos del mundo se dirigen a la relación que México y Estados Unidos quieren construir. Ahora sólo queda esperar a que Donald Trump opte por el camino de la sensatez. No sería la primera vez que nos usa como discurso para afianzar su base electoral. El anuncio de buscar su reelección está próximo. Su futuro dentro de la Casa Blanca depende de la fuerza que logre mostrar a su electorado. Poco le ha salido bien, ni el informe final sobre la trama rusa disipó las dudas sobre sus responsabilidades y faltas durante la campaña electoral. Tiene opositores dentro del partido que lo postuló y que abanderaría su posible segunda candidatura.

Lo que suceda hoy depende de la disposición que Trump demuestre no para resolver su conflicto con México, sino para darle a los Estados Unidos una imagen del presidente que aspira a ser.

El tiempo no se deja engañar, no se permite la mentira. Si esto es un bluff, ha ido demasiado lejos, pero aún es tiempo de corregir. De no hacerlo, será recordado como el presidente de las fake news.

Fuente: Excelsior