En ciernes, echeverrismo reeditado…

De naturaleza política

ENRIQUE ARANDA

 

 

Cada vez de manera más clara, la todavía nueva administración sexenal, aporta nuevos elementos para sustentar la generalizada percepción de que, con no pocas variantes ciertamente, los tiempos del viejo PRI —“o del presidencialismo autoritario, si se prefiere”— y más del echeverrismo estatista-populista de los años setenta, está de vuelta.

Ello, al menos, es lo que cada vez de manera más explícita difunden entre los suyos los más connotados analistas y líderes empresariales que, ante ello han comenzado a “desempolvar” —según sus propias palabras— toda suerte de estudios sobre la intervención y eventuales consecuencias (negativas) del Estado en campos económicos reservados hoy —“desde hace ya varias décadas…”— al sector privado, sobre la condena y eventual imposición de trabas al libre comercio (nacional y/o internacional), la fijación de precios de garantía a productos básicos de primera necesidad y, en particular, respecto del explícito intento de controlar y regular desde las más altas esferas del aparato público “los qués y cómos” del cotidiano devenir del país.

Hablamos, efectivamente, de un sector estratégico diverso que si bien —“y hay que dejar esto en claro”, refieren— se resiste a enfrentarse y, menos aún, a romper con López Obrador y quienes con él colaboran en el gobierno, aprovechan cuanta oportunidad se les ofrece para denunciar que ven como una amenaza no pocas de las acciones anunciadas o emprendidas por aquél, como lo hacen también cuando la ocasión les permite reunirse y dialogar con funcionarios federales, el secretario Carlos Urzúa, de Hacienda y el coordinador del gabinete presidencial, Alfonso Romo, que, en los hechos, se han convertido en sus principales confidentes y, a decir de algunos, “en aliados que nos entienden…”.

Es tal el ambiente que prevalece entre empresarios y sus cúpulas que, incluso, existen quienes pretenden haber identificado ya a personajes de ese “viejo  priismo” que, enquistados ahora en las periferias del lopezobradorismo, estén o no del aparato público, y en Morena, el partido-gobierno, podrían estar en opción de asumirse como influyentes consejeros y asesores de eso que hoy, genéricamente, identificamos como la (aún insuficientemente explicada) 4T.

El origen de la incertidumbre, pues está a la vista, como comienzan a estarlo indicadores económicos que, al margen consideraciones de otra índole, son referente de quienes hoy son presa de aquella o, incluso, alientan su posicionamiento en el entorno nacional. Sólo el tiempo colocará a cada actor en su respectiva posición.

ASTERISCOS

* Apenas pasar el periodo vacacional de Semana Santa, por cierto, el jefe del Ejecutivo podría anunciar los primeros ajustes al interior de su gabinete donde, cierta o no la versión de que Marcelo Ebrard o el fiscal (carnal) Alejandro Gertz Manero estarían en posibilidad de dejarlo, lo cierto es que existen casos que, en opinión de no pocos, son ya insostenibles. ¿Será?

* Amplio reconocimiento social mereció, en Yucatán, el cabildeo que con sus bancadas primero y, luego, con otros miembros del Congreso, realizaron la panista Adriana Díaz Lizama y el priista Felipe Cervera para preservar en la ley la figura del matrimonio natural (heterosexual), como les había sido mayoritariamente solicitado. Bien.

Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.

Fuente: Excelsior