¿Cuánto cuesta cerrar la frontera entre México y Estados Unidos?

 

 

 

¿Le sorprendería saber que, de cerrarse la frontera, quizá el daño sea mayor en Estados Unidos que en México?

 

 

 

En efecto: el peso/dólar no se ha movido, y las tasas de interés, incluso, han disminuido en los mediano y largo plazos. Lo bueno de un payaso es que no debe de tomarse en serio. Pero nomás en caso de que los ladridos se conviertan en mordidas: ¿le sorprendería saber que, de cerrarse la frontera, quizá el daño sea mayor en Estados Unidos que en México?

Desde que los territorios mexicanos fueron anexados a Estados Unidos hace poco más de 150 años, la economía vecina inició una traslación diagonal de su eje del noreste hacia el suroeste, y a partir del fin de la segunda guerra este proceso se aceleró y convirtió a los dos grandes estados de la frontera sur de EU en los más poblados y económicamente más poderosos de ese país.

En ese sentido la frontera México-EU es muy asimétrica: del lado mexicano, si bien mucho más prósperos que el promedio de sus pares, los estados fronterizos no son ni los más poblados, ni los económicamente más poderosos del país.

La frontera de Estados Unidos es distinta, dominada por los mayores colosos de la unión americana: California y Texas, cuyas economías por sí solas son mayores que las de muchos países desarrollados.

La frontera sur de los Estados Unidos es tan poderosa, que si fuera un país sería la tercera economía del mundo, solo detrás de los propios Estados Unidos y China. Los cuatro estados fronterizos agrupan la cuarta parte de la economía estadunidense, y albergan 23 por ciento de la población. ¿Quién es el principal comprador de bienes y servicios de ese poderoso país llamado “frontera sur de Estados Unidos”? México.

Tomemos los ejemplos de los dos colosos: México es el mercado del 15.6 por ciento de las exportaciones californianas, seguido por Canadá 9.8 por ciento, y China un 9.6 por ciento. El caso de Texas es mucho más dramático, pues México es el destino del 36.9 por ciento de las exportaciones texanas, seguidas muy distante por Canadá 8.7 por ciento y China 6.2 por ciento.

Si Donald Trump cerrara la frontera, de inmediato habría una afectación a la economía de Estados Unidos, que sobrepasaría con mucho en términos absolutos a la afectación sobre la economía mexicana. Es tanto lo que dependen los dos estados más ricos de Estados Unidos de sus compradores mexicanos que, de concretarse la bravata de Trump, provocaría un daño voluminoso.

Del lado de las importaciones el efecto sería similar, con una notable excepción: de todas las importaciones hechas por la economía de Texas, 34.1 por ciento vienen de México, y 16.2 por ciento de China; mientras que para California el principal origen de las importaciones no es México, que ocupa el segundo lugar con 10.5 por ciento, en tanto Canadá se ubica hasta el lugar cuarto con 6.5 por ciento. El carácter de potencia del Pacífico que es California hace que las importaciones marítimas de China 36.1 por ciento y Japón un 9.2 por ciento desplacen a México en un 10.5 por ciento, como fuente principal de las compras estadunidenses.

INTERDEPENDENCIA ECONÓMICA

La línea fronteriza entre México y EU se desdibuja mostrando una relación simbiótica. El país vecino posee grandes intereses comerciales con su vecino del sur, el cual representa una parte importante de las exportaciones de sus estados más poderosos. Una relación de gran envergadura, que ni la retórica más áspera puede negar.

A lo largo de la frontera, existe una conjunción dispar entre la participación de los estados. En la franja mexicana, la concentración económica y de población dista en relación con su referente estadunidense. Esta unión sincrética envuelve a ambos países en un vaivén de desarrollo de mutuo aliciente, que resulta mejor salvaguardar.

En términos relativos, el efecto de cerrar la frontera sería, sin embargo, mucho más fuerte del lado mexicano. Los estados fronterizos mexicanos están excesivamente concentrados en vender y comprar a Texas y California, y aunque el monto del daño sería menor que el sufrido del lado norte, el daño relativo sería verdaderamente devastador.

Cerrar frontera con México colapsaría a Estados Unidos

¿Será Trump capaz de convertir los ladridos en mordidas y cerrar la frontera? De ocurrir, quien pierde más serían Estados Unidos, aunque el mayor daño se daría en México. La frontera México-Estados Unidos es un país en sí mismo. En muchos aspectos sus habitantes tienen más en común entre ellos que con el resto de los estados de sus respectivos países. Cerrar la frontera entre ellos sería simple y llanamente una pésima idea. Pero no vaya siendo el diablo.