Arde Roma

Nudo gordiano

YURIRIA SIERRA

Arde Roma

Arde. Roma arde. Arde cuando las críticas apuntan a lo incómodo más que al mensaje; pero también cuando se abren varias puertas camino a la inclusión y a la justicia. De esos varios incendios, los buenos y los malos, hablé con Alfonso Cuarón, quien gracias a esta cinta tiene ya casi todos los reconocimientos de cine más prestigiosos en su bolsa: “La verdad es que a todo el equipo de Roma nos da mucho gusto. (…) Creo que lo que es más emocionante es que un público internacional esté arropando la historia de una trabajadora doméstica, de una trabajadora del hogar, con bagaje indígena.”, expresó Cuarón en exclusiva para Imagen Noticias.

La historia de Cleo es la de miles de mujeres en México, pero también en el mundo y es ahí donde se encuentra el primer gran puente para abrazar esta historia: “Es un tema que a los mexicanos nos mueve, pero es un tema que trasciende fronteras. Lo mismo que los temas de paridad social, de paridad de género. Son temas que no nos pertenecen nada más a los mexicanos (…) Es la historia de Cleo, que es la trabajadora del hogar de esta familia; y en mi caso, de mi vida personal, pues fue una mujer que se convirtió en mi madre, y mis hermanos y yo nos convertimos en su familia. Pero creo que también esta película trata de esta relación muy desigual entre este personaje y el resto de la familia. Una relación de conveniencia en donde la balanza está más de un lado que del otro…”. El ganador del Oscar respondió a las críticas sobre su visión, su lado de la historia desde que desarrolló esta película: “Definitivamente, la estoy contando desde mi punto de vista. Es inevitable eso. Pero, por otro lado, estoy hablando de personajes que conozco y creo que no hay una visión bastante crítica al respecto. O sea, creo que está muy marcada esa relación desigual de te queremos mucho, pero vete por los licuados. (…) Justamente esa visión de privilegio es la que se cuestiona en la película…”.

Roma se ha convertido en un vehículo para emitir un mensaje de organizaciones que buscan regular el trabajo doméstico como lo que es: una actividad que debe contar con derechos plenos. “Me da muchísimo gusto que Roma esté siendo usada por organizaciones de trabajadoras del hogar como plataforma para su movimiento; este año han hecho grandes avances. Están a punto de iniciar un programa piloto con el Seguro Social, por ejemplo. En Estados Unidos también está siendo usado por la Alianza de Trabajadoras Domésticas; esta película la exhibieron en el Senado en Washington y está ahorita en el lobby esperando para hacer legislaciones. (…) En México, en un principio, van las negociaciones van más adelantadas…”, anuncia Cuarón. Fiel a su convicción, aprovechará su proyección para generar más eco y apoyo a la causa del trabajo doméstico, como una segunda temporada del #Romatón: “Nos dimos cuenta que es ahorita el último empuje que tiene Roma con el impacto mediático de los Oscar y que podemos utilizar la película como una excusa para levantar fondos. Y estos fondos van a ser dirigidos también para Fondo Semillas, que es una organización que trabaja con mujeres en comunidades indígenas…”. Y no será la primera batalla que Cuarónalce junto a la plataforma de streaming: “Está película fue producida por Participant Media, ya que estuvo terminada hablamos, entablamos negociaciones con Netflix para su distribución. Es innegable que el universo de las plataformas llegó para quedarse. Es muy importante que los dos modelos económicos (…) lleguen a un acuerdo, a un balance”, me afirma luego de la polémica por la mínima exhibición en salas de cine: “Ése es el error que han tenido tanto las plataformas como los modelos de los exhibidores. Es la confrontación de los unos con los otros”, sentencia en la entrevista. En la víspera del Oscar, donde Romatiene 10 nominaciones, comenta: “Acuérdate que el mejor juez de cualquier obra es el tiempo. Muchas obras, muchas películas tienen un gran éxito un año y al año siguiente son olvidadas”. Éste no será el caso.

#MeCuentan: Que así como unos todo lo hacen bien, otras todo lo hacen mal. Como Mara Lezama, alcaldesa de Benito Juárez, en Q. Roo. El 24 de octubre, Erika Camacho renunció como directora del DIF, pero esto se supo hasta el 8 de noviembre, cuando ya tenía sustituta: Jimena Lasa, vinculada al militante del PVEM Francisco Carrillo, secretario particular de la alcaldesa. Ahora también se fue Gloria Torruco y a ver cómo le va a Lezama porque no le entiende al cargo y todo se lo resolvía Torruco. Y que las historias de prepotencia ya se están volviendo la carta de presentación de la alcaldesa.