Sigo esperando a demócratas por un pacto: Trump

En Twitter, el presidente de EU acusa a los demócratas de dedicar más tiempo a acosarle, que a conseguir un acuerdo sobre la seguridad fronteriza que ponga fin al cierre pacial del gobierno federal

 

 

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump aseguró hoy que está esperando a los congresistas demócratas en la Casa Blanca para hacer un trato sobre la seguridad fronteriza de Estados Unidos, con el objetivo de poner fin al cierre parcial de la Administración, que cumple hoy su octavo día.

Estoy en la Casa Blanca a la espera de que los demócratas vengan y hagan un trato sobre la seguridad de la frontera. ¡Por lo que he oído, están dedicando tanto tiempo a acosarme que les queda poco tiempo para cosas como detener el crimen y nuestras fuerzas armadas!”, escribió Trump en su cuenta oficial de Twitter.

 Desde el pasado 22 de diciembre, la Administración entró en su tercer cierre parcial luego de que la negociación entre republicanos y demócratas en el Congreso llegó a un punto muerto a raíz de la exigencia Trump de que el proyecto de presupuestos incluya una partida de más de 5 mil millones de dólares para el muro fronterizo.

En concreto, la parálisis afecta a agencias de diez departamentos del Ejecutivo, incluyendo Transporte y Justicia; así como a decenas de parques nacionales, que suelen ser una gran atracción turística.

El cierre también perjudica a 800 mil de los 2.1 millones de trabajadores federales, que no cobrarán mientras permanezca cerrado el Gobierno y están a expensas de la aprobación de un presupuesto.

Tanto el Gobierno como los congresistas han dado indicios de que el cese de actividades puede prolongarse hasta enero, cuando los demócratas, gracias a su nueva mayoría, tienen previsto asumir el control de la Cámara Baja y podrían aprobar una financiación de la Administración sin destinar fondos para el muro anhelado por Trump.

Este es el tercer cierre que afronta Trump desde que llegó al poder a principios de 2017: el primero se produjo en enero de este año, coincidiendo con su primer aniversario en la Casa Blanca, y se alargó durante tres días; mientras que el segundo fue en febrero y duró apenas unas horas.

GRAN PROGRESO CON CHINA

En Twitter, Trump también aseguró hoy que ha habido “un gran progreso” en las negociaciones sobre materia comercial entre Estados Unidos y China, aunque no dio detalles concretos sobre el futuro pacto entre ambos países.

Acabo de tener una larga y muy buena llamada con el presidente Xi (Jinping) de China. El trato está avanzando muy bien. Si se hace, será muy completo, cubriendo todos los temas, áreas y puntos de disputa. ¡Se está haciendo un gran progreso!”, comentó Trump en la red social.

 Estados Unidos y China se encuentran en medio de una tregua comercial de 90 días acordada entre Trump y Xi durante la cumbre del G20 en Argentina a principios de diciembre.

Si cuando acabe ese plazo -que comenzó el 1 de diciembre- no hay una solución satisfactoria a las preocupaciones de Estados Unidos, los aranceles estadunidenses a productos chinos por valor de 200 mil millones de dólares se subirán del 10 % actual al 25 %.

Pese a la tensión comercial entre ambos países durante los últimos meses, la tregua ha supuesto buenos gestos por parte de los dos gobiernos en materia económica.

El Ministerio chino de Finanzas anunció a mediados de diciembre que China suspenderá los aranceles adicionales para vehículos y piezas de automóviles fabricados en Estados Unidos durante tres meses a partir del 1 de enero de 2019.

Asimismo, el Gobierno de Xi aprobó la reanudación de la compra de soja de ese país y los legisladores chinos acordaron la presentación de un proyecto de ley para prohibir la transferencia forzada de tecnología.

Por su parte, Trump afirmó hace dos semanas que su país podría alcanzar “pronto” un acuerdo comercial con China, después de que el gigante asiático anunciara que su producción industrial se ha ralentizado, uno de los objetivos del mandatario.

La Casa Blanca quiere que las conversaciones con Pekín provoquen cambios estructurales en el sistema comercial chino, en particular en lo relativo a lo que considera una transferencia forzada de tecnologías y una escasa protección de la propiedad intelectual.

El Ejecutivo de Trump también pretende que las negociaciones se traduzcan en una apertura del mercado chino a productos agrícolas y manufactureros estadunidenses.

 

Fuente Excelsior