Adiós al 2018

JUAN CARLOS SÁNCHEZ MAGALLÁN

 

 

 

Mientras la mayoría de los mexicanos celebramos la cena de Navidad; más de 50 millones lo hicieron con “lo que tuvieron a la mano”. Esto es, mataron a la gallinita o al marranito si bien les fue.     La Navidad es triste para los que menos tienen, para los que viven en extrema pobreza y más si están fuera de su hogar, lejos de sus familias, y de sus lugares de origen; eso les sucede a los migrantes que sólo desean cambiar su forma de vida, mejorarla.

 

 

El número de migrantes internacionales creció los últimos 15 años, de 173 millones en 2000 pasó a 244 millones en 2015.

La población inmigrante en México se calcula en un millón de personas provenientes de los países centroamericanos dato proporcionado por el Instituto de Estudios de Divulgación sobre Migración, A.C. (INEDIM) e informa que sólo en 2015 existieron 155 mil 475 solicitudes de asilo dirigidas a Estados Unidos y Canadá provenientes de países africanos.

Dos tercios de los migrantes viven en Europa (76 millones) o en Asia (75 millones), América del Norte (54 millones), África (21 millones) y el resto América Latina.

Los migrantes seguirán generando una crisis a los países del norte, pues la incesante violencia de Centroamérica seguirá desplazando a la población en extrema pobreza para refugiarse en nuestro país so pretexto de buscar el sueño americano en Estados Unidos a pesar de los peligros en su peregrinar como son: el homicidio, el secuestro, la extorsión, la violencia sexual, la trata de personas, etcétera.

El canciller Marcelo Ebrard aseguró que los migrantes que ingresan a territorio nacional “viven un horror de vejaciones y atropellos” y afirmó que se instrumenta la política migratoria con dimensión humana.

Kirstjen Nielsen; secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dijo que empezarán a regresar a los migrantes que tienen solicitudes de asilo en su país y a todos los que crucen la línea fronteriza de forma ilegal para que aquí esperen la resolución de cada caso migratorio. A esto, el canciller Ebrard sostuvo que solicitarán más información para que este retorno sea ordenado y seguro e incluso por conducto de un citatorio en la corte, destacando que “por razones humanitarias y de manera temporal” se permitirá el ingreso de ciertos extranjeros provenientes del vecino país, precisando que México no será “país tercero seguro” para evitar que los migrantes “echen raíces” en el nuestro.

Pero cómo lo va a hacer, si todos sabemos que de cada diez migrantes que persiguen el “sueño americano”, la mitad busca quedarse en ciudades fronterizas u otras de la zona central del país como Guadalajara o la Ciudad de México.

O bien si “el error de dedo” en las asignaciones presupuestales de los legisladores le borró de un plumazo el 80% de dinero para servicios consulares pues su presupuesto anual bajó de 9 mil 350 millones de pesos a 8 mil 523 y la pregunta es, ¿cómo atenderá Ebrard a los miles de migrantes que están en los 80 centros de detención de Estados Unidos, donde se incluyen a madres, niños y bebés? ¿Cómo atenderlos para que no sucedan muertes, como la de la niña migrante?

Felipe González Morales, relator de la ONU sobre los derechos de los migrantes, reclamó a las autoridades de Estados Unidos que realice una investigación sobre la muerte de la niña migrante guatemalteca bajo custodia de la Patrulla Fronteriza y además de que cese la detención de niños que detienen en esta calidad o bajo esta circunstancia, pues constituye una violación al derecho internacional, pues la detención de niños no debe ser usada como escudo para disuadir la migración en general.

Olga Sánchez Cordero; anunció un censo de migrantes para conocer quiénes son, de dónde vienen, cuál es su nacionalidad y su origen. México privilegiará la protección y respeto a sus derechos humanos, pues los migrantes que ingresen a nuestro país, lo harán de manera ordenada, segura y regulada respetando la legislación de la materia migratoria.

El Programa Paisano protege a tres millones de mexicanos que regresan a México para estar con sus familias, para evitar sean víctimas de la delincuencia y la inseguridad, sólo en la temporada navideña, pero durante todo el año ingresan más de 15 millones de connacionales al país, toca a la Segob hacer la tarea de que nada les pase. ¿O no, estimado lector?

 Fuente Excelsior