Roban diversos objetos en administración de albergue para migrantes


 

Asaltaron la administración del que era un albergue para migrantes en Tijuana. Se robaron equipo médico y una computadora. Las autoridades sospechan de los centroamericanos que se niegan a abandonar el deportivo, pero ellos se defendieron

 

CIUDAD DE MÉXICO.

Este viernes, la oficina que ocupa la administración del deportivo Benito Juárez amaneció violada. A pesar de la vigilancia exterior y la prohibición explícita para no pasar, el lugar fue asaltado. Y para las autoridades, el sospechoso perfecto duerme a las puertas del deportivo.

” Me robaron una computadora laptop, me robaron un ultrasonido con láser que es para rehabilitación deportiva y estimuladores para el músculo. Se robaron todo eso y dejaron un desorden dentro de mi oficina”, señaló Isaac Mora, Administrador del Deportivo Benito Juárez.

“Yo no digo que fue el que está aquí afuera, alguien tuvo que haber sido, alguien tuvo que haber sido de todos los que están aquí”, dijo Isaac Mora.

Los migrantes centroamericanos que aún duermen a las afueras del deportivo, se defendieron de las acusaciones ante policías.

Se organizaron para vigilar el lugar y acordaron en conjunto abrir todas las tiendas de campaña en busca de lo robado.

“Supuestamente dicen que hay un policía que sabe en qué carpa está. Por qué no el policía viene y dice directamente. Nosotros estamos de acuerdo, la persona que tenga eso, entregarlo directamente”, expresó un migrante.

En tanto, la autoridad municipal se hizo presente, llegaron policías y hasta peritos en trajes de protección biológica para levantar evidencias de un robo.

El delegado municipal de la zona centro avisó que la mudanza es definitiva y se realizará los próximos tres días.

“Hay instrucción por parte del alcalde que ya no deben estar aquí, que ya son demasiadas quejas de la comunidad, de los tijuanenses y él está para defender los derechos de los tijuanenses”, dijo el Delegado Municipal.

Dos camiones de transporte urbano llegaron al lugar. Pero al final nada. Menos de 15 migrantes dejaron el lugar y lo robado nunca apareció.