El Inai, ¿piedra en el zapato o Talón de Aquiles del gobierno?

FRANCISCO JAVIER ACUÑA

El Inai, ¿piedra en el zapato o Talón de Aquiles del gobierno?

En homenaje al personal del Inai,

                por días de luto, tribulación y estupor.

Se trata de un evento especialmente importante, se constituyen ahí los poderes públicos del orden federal, el judicial federal y el legislativo, ambas cámaras.

Los gobernadores (integrantes del pacto federal), algunos presidentes municipales, legisladores locales y los órganos constitucionales autónomos, todos en la personificación de sus titulares. La República entera en cuerpo y alma.

También acuden los directivos de los partidos políticos de corte nacional, los titulares de los principales sindicatos públicos y privados, los titulares de las cámaras empresariales, los dueños de los bancos privados y los de medios de comunicación social; los integrantes del Gabinete Presidencial, los invitados especiales, entre los que se encuentran personas cercanas, familiares y amigos, y los internacionales: jefes de Estado y de gobiernos extranjeros.

En el Inai no recibimos invitación para tan importante acontecimiento. Pudo ser un descuido o una nueva señal de distancia. Lo cierto es que hubo distingos, la mitad de los órganos constitucionales autónomos sí fueron invitados.

Queriendo ver las cosas en positivo. Acaso la marginación, aunque poco diplomática, sea una forma de manifestar respeto a nuestra autonomía.

Saben que tendremos que proseguir con la función de hacer abrir la información de cuánto se hace y se deja de hacer en las burocracias, y eso lo hicimos con rigor respecto del anterior gobierno, y de igual manera, lo debemos hacer con el próximo gobierno.

El Inai, junto con los otros órganos constitucionales autónomos, por mandato constitucional, debe hacer contrapeso a los poderes públicos, especialmente al Poder Ejecutivo, responsable de la principal administración pública que se compone de más de 250 entidades y dependencias.

La batalla para conseguir que las administraciones públicas entreguen la información reclamada, en tiempo y con la información precisa, la correcta, no ha sido sencilla y salvo que la nueva administración demuestre una mística renovadora integral, seguiremos poco a poco asegurando la transparencia efectiva.

Por eso cabe preguntarnos sí el Inai y los similares locales (órganos garantes de transparencia y protección de datos personales de los estados) hemos sido “piedra en el zapato” de las administraciones renuentes a ser sinceros en su diálogo constante y directo con la ciudadanía, mediante la satisfacción de las obligaciones de transparencia en el portal institucional (Plataforma Nacional de Transparencia) y al resolver las solicitudes de transparencia que han venido aumentando de modo constante.

Una cosa es ser una institución incómoda como una piedra en el zapato, es decir, un acicate constante para mejorar la calidad de la función pública. Otra cosa es que la transparencia resulte indeseable para el gobierno y se convierta en el Talón de Aquiles del gobierno. En otras palabras, su parte blanda, su debilidad.

Esperemos que ni la transparencia ni la protección de datos personales sean el Talón de Aquiles del nuevo gobierno. Como lo dijo el presidente López Obrador, citando el discurso liberal del siglo XIX, “al margen de la ley, nada, y nadie por encima de la ley”. Desde esa perspectiva, está muy clara la función constitucional y legal del Inai.

Finalmente, deseamos al nuevo Presidente éxito en su gestión, que logre lo mejor de lo que ha ofrecido.

Como se lo dijo por Twitter Roberto Gil Zuarth: “Presidente López Obrador, usted recibió un país democrático, trabaje para entregar un país democrático”.

 Creo que ahí está la clave.