El reto en el siglo XXI es llevar la cultura a todo el país, señala Javier Garciadiego

El reto del siglo XXI es llevar la cultura a todo el territorio nacional y considerarla como parte de los problemas nacionales, al mismo nivel que la salud, la política, a la economía o la alimentación, dice el doctor en Historia, Javier Garcidiego.

Un tema que será tratado en la mesa Políticas culturales en el seminario Libertad por el saber de El Colegio Nacional hoy a las 17:00 horas; participarán Christopher Domínguez Michael, Eduardo Matos Moctezuma, Juan Villoro y Eduardo Vázquez Martín, entre otros.

En entrevista, el doctor y autor de libro Cultura y política en el México posrevolucionario señala que éste es el tercer año que El Colegio Nacional enfrenta una propuesta de seminario unitemático, pero multidisciplinario. “El primero fue Pensar la muerte, desde distintas interpretaciones de especialistas; el segundo Tiempo de Revoluciones, que era un homenaje a la Bolchevique y Mexicana, además de los cambios en las ciencias y cultura”.

Para esto año, agrega, coincidiendo con la celebración de los 75 años del Colnal se decidió analizar los grandes problemas nacionales, desde la perspectiva de la mayoría de sus integrantes. “Fue un encuentro planeado desde antes de las elecciones presidenciales de julio pasado, por lo que no son mesas poselectorales”.

De esta manera, añade el historiador, a partir del 14 y hasta el 21 de octubre 30 integrantes el Colnal y expertos invitados debatirán sobre los grandes problemas nacionales. “En la mesa Cultura, donde participo, mi presentación versará desde una perspectiva histórica: argumentar que el Estado mexicano, sin apellidos partidistas, es el Estado de América Latina y, tal vez es uno de los pocos países del mundo que tiene una política cultural más sólida, omnipresente y más jugosa en términos presupuestales, y esto se debe a la Revolución mexicana”.

Hay que recordar que la Revolución mexicana ofrecía tierras a los campesinos, derechos a los trabajadores, pero también había una oferta educativa prácticamente en todos sus planes, desde los magonistas hasta la Constitución de 1917. “El tema educativo fue fundamental y luego se vino a ratificar con José Vasconcelos, quien decía que una Revolución también debe producir una gran cultura. Ahí está el compromiso del Estado mexicano con la cultura del país”.

Sin embargo, agrega Javier Garciadiego, hay otro elemento histórico, anterior a la Revolución: la derrota de los conservadores, en la cual incluyo a la Iglesia católica en términos políticos y en términos educativos. “Esto nos ayuda entender que en México tenga tan poca presencia el pensamiento conservador o la producción cultural conservadora, a diferencia de lo que sucede en España, Francia”.

En México, indica, la producción cultural, en términos ideológicos, se puede entender desde una posición moderada hasta una posición radical, pero no hay una cultura conservadora, no hay una cultura vinculada a la Iglesia católica, por ejemplo, o a instancias políticas conservadoras como puede suceder en Argentina o Chile.

“Con estos elementos voy a jerarquizar de manera cronológica la creación e instituciones culturales: primero va la Revolución, que obligó que atendiéramos la creación de instituciones políticas: la Constitución de 1917, luego los partidos y el Banco de México, entre otras”.

Porque, explica, al lograr la estabilidad y el crecimiento económico, se pudo atender lo cultural. “Desde los 30 tardíos hasta los 40 tempranos del siglo pasado se crean instituciones como El Colegio de México, El Colegio Nacional y el INBA, entre otras”.

Además, en la mesa, precisa, habrá una presencia muy clara de la Ciudad de México, como una entidad productora y consumidora de cultura propia, luego veremos uno de los aspectos más ricos de la cultura nacional que es el patrimonio arqueológico, con Eduardo Matos; tendremos una presencia literaria con Christopher Domínguez, Juan Villoro y Ricardo Cayuela, quienes hablarán de editoriales y la literatura.