Ofensiva talibán en Afganistán deja más de 320 muertos

 

Talibanes y las fuerzas de seguridad libran fuertes combates en la ciudad de Ghazni, donde los insurgentes lanzaron una ofensiva desde el viernes; entre las víctimas hay 30 civiles

 

KABUL.

El Gobierno afgano confirmó hoy la muerte de 325 personas, entre ellas 195 insurgentes, un centenar de miembros de las fuerzas de seguridad y 30 civiles, durante los cuatro días de combates en medio de la ofensiva de los talibanes por el control de la ciudad de Ghazni, en el este del país.

Entre el centenar de miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos hay al menos 70 policías, detallaron los ministros de Defensa, el general Tariq Shah Bahrami, e Interior, Wais Ahmad Barmak, en una rueda de prensa conjunta en Kabul.

“Sólo hoy en nueve bombardeos aéreos murieron 95 (talibanes)”, añadió Bahrami, quien precisó que entre los 195 insurgentes abatidos hay al menos una docena de comandantes y que otros 147 combatientes talibanes resultaron heridos.

El ministro de Defensa aclaró que el número de víctimas desde el inicio el viernes de los combates es preliminar.

La situación de seguridad “cambiará significativamente” en las próximas 24 horas, subrayó Bahrami, quien reveló que las fuerzas de seguridad estacionadas en Ghazni recibieron en dos fases un millar de tropas de refuerzo.

“Las fuerzas de seguridad se encuentran ahora estacionadas en los cuatro puntos de la ciudad, que está totalmente bajo el control de las tropas”, sentenció, por su parte, el ministro de Interior.

Según Barmak, desde esta mañana las tropas afganas han hecho retroceder a los talibanes de las áreas de la prisión y el cuartel general de la Policía, entre otras zonas.

El ministro calificó de “falsas” las alegaciones de los talibanes, quienes aseguraron que habían capturado esas zonas.

“Nunca cayeron bajo su control”, afirmó el ministro.

Además, detalló que el avance de las fuerzas de seguridad está siendo lento porque los insurgentes se han ocultado en zonas habitadas por civiles, a los que usan como escudos humanos, por lo que deben ser “cuidadosos”.

El corte casi total de las comunicaciones dentro de la urbe hace muy complicado conocer de primera mano cuál es la situación.

Esta ofensiva es la peor sobre una capital provincial desde la del pasado mayo, cuando los talibanes lograron ocupar durante un corto periodo de tiempo la ciudad occidental de Farah.

También en 2015 los insurgentes tomaron durante varios días la ciudad septentrional de Kunduz, en su mayor logro militar desde la invasión estadounidense en 2001, y al año siguiente estuvieron cerca de conseguir su objetivo de nuevo.