Exjefe de campaña de Trump protagoniza primer juicio de trama rusa

 

 

Manafort está acusado defraude bancario e impositivo por los investigadores federales que tratan de probar la intromisión rusa en las elecciones presidenciales de 2016 en EU

 

ALEXANDRIA.

Paul Manafort, exjefe de campaña del presidente estadunidense, Donald Trump, protagoniza hoy el primer juicio de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre los supuestos lazos entre Rusia y el equipo electoral del actual mandatario.

Manafort, de 69 años, comparecerá hoy ante el magistrado Thomas Selby Ellis III de la corte del distrito este de Virginia, en Alexandria, a las afueras de Washington.

Está previsto que a las 10.00 hora local (14.00 GMT) comience la selección de los miembros del jurado, aunque el magistrado ha citado a las partes una hora antes para estudiar una solicitud de la defensa de Manafort, que pide que no se admitan 50 pruebas sobre sus actividades en Ucrania.

Entre 2006 y 2017, según la acusación, Manafort trabajó para Yanukovich y otros gobiernos sin comunicárselo a las autoridades estadunidenses, lo que constituye un delito.

La defensa argumenta que las pruebas relativas a Ucrania son “irrelevantes, perjudiciales y supondrán una pérdida de tiempo”, puesto que el objetivo del juicio de Virginia es determinar si Manafort cometió delitos económicos y no políticos, un asunto que centrará otro juicio que se celebrará en Washington en septiembre.

El equipo de Mueller, sin embargo, considera que las pruebas sobre Ucrania deben ser admitidas porque Manafort obtuvo buena parte de sus ingresos (60 millones de dólares) de su trabajo para Yanukovich y otros oligarcas rusos.

Según la acusación, Manafort ocultó hasta 30 millones de dólares en empresas fantasmas y cuentas bancarias en diferentes países.

Por estos hechos, podría ser condenado en Virginia a un máximo de 270 años de prisión, lo que significa que pasaría el resto de su vida entre rejas.

El proceso contra Manafort es producto de la investigación de Mueller sobre los supuestos lazos entre el Kremlin y miembros de la campaña de Trump para influir en las elecciones de 2016.

Los cargos contra Manafort no están directamente relacionados con las actividades que desempeñó como jefe de campaña de Trump entre junio y agosto de 2016, aunque en ese periodo mantuvo contacto con varios oligarcas cercanos al Kremlin, como el millonario Oleg Deripaska, según la acusación.

El juez ha considerado en numerosas ocasiones que Manafort es una figura de interés para Mueller porque podría incriminar a Trump.

Por ahora, Manafort se ha declarado no culpable y se ha negado a colaborar con la acusación.

TRUMP METE MANO
Durante la mañana de este martes, el mandatario estadunidense dijo que “la colusión no es un delito”, en referencia al incio del juicio de Manafort.

¡La colusión no es un delito, pero eso no importa porque No hubo Colusión (excepto por parte de la Corrupta Hillary y los demócratas)!”, escribió Trump en su cuenta de Twitter.