Desde cabina: 2017, el más violento

POR MARTÍN ESPINOSA

A partir del año 2015 y frente a la problemática que comenzó a representar la violencia delincuencial y criminal en el país, una de las instituciones más sólidas dedicada a la medición de cifras en México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), comenzó a recabar en los Servicios Médicos Forenses de cada entidad federativa los datos fidedignos de personas fallecidas de manera accidental y violenta en todo el país, los cuales complementa con la información proporcionada por las Agencias del Ministerio Público.

Las estadísticas revelan que durante el año pasado ocurrieron 31 mil 174 homicidios, lo que lo coloca como el año más violento en México desde que se miden las cifras de víctimas de la violencia, allá por los años noventa. Ello equivale a 25 asesinatos por cada 100 mil habitantes, tasa superior al año 2016, que fue de 20 homicidios por cada 100 mil habitantes. El problema no es menor si se toma en cuenta que los registros para fines estadísticos provienen de dos mil 127 Oficialías del Registro Civil, 688 Agencias del Ministerio Público y de 145 Servicios Médicos Forenses que mensualmente proporcionan información al Inegi.

Al revisar las cifras por entidad federativa, existe una correlación entre los datos revelados por la institución y el fenómeno de la expansión de las bandas criminales que, prácticamente, se han “adueñado” de estados como Baja California, Chihuahua, Ciudad de México, Sinaloa, Tamaulipas, Nuevo León, Jalisco, Guanajuato, Guerrero, Estado de México, Michoacán, Puebla y Quintana Roo.

De entre ellos destaca el Edomex, que arroja, según cifras preliminares, tres mil 46 muertes violentas durante 2017. No en balde, la llegada del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al centro del país ha puesto en jaque a la sociedad que, prácticamente a diario, tiene que soportar ejecuciones a plena luz del día, en hechos que ocurren ya en la capital del país. Guerrero aparece en segundo lugar, con dos mil 578 homicidios, y en tercer lugar Guanajuato, con dos mil 252.

En la mayoría de estos hechos salen a relucir armas de fuego. En poco más de 20 mil de dichos asesinatos de los 31 mil 174 que fue el total, se usaron armas de grueso calibre propias de los grupos criminales. De ello dio cuenta el recién nombrado jefe de la Policía de la Ciudad de México, Raymundo Collins, al advertir que hoy día “circulan” en exceso armas de fuego por todo el país, sin un control por parte de las autoridades, tanto federales como locales.

Desde hace ya 6 años, los especialistas en el tema de la violencia manifestaban su preocupación por el repunte delictivo que no era de la magnitud de lo que tenemos ahora. A través del órgano de difusión de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, de noviembre de 2012, un artículo publicado advertía que “en México, faltan indicadores para la cuantificación de la violencia, ya que existe una gran cantidad de delitos que no se denuncian, situación que obliga a buscar mecanismos de registros más precisos y útiles en materia de seguridad pública”. Destaca el artículo de referencia que “Luis de la Barreda, coordinador del Programa Universitario de Derechos Humanos de la UNAM, informó que en México la medición de la criminalidad se basa en las denuncias registradas en las agencias del Ministerio Público, las cuales, regularmente, no indican la magnitud real del fenómeno delictivo debido a que solamente se declaran uno de cada cinco delitos”.

Hoy, por lo menos, contamos con una “radiografía” más precisa de cómo la violencia empeoró en los últimos 4 años.