Jóvenes víctimas de violencia, factor clave en las elecciones

 

La violencia en la que ha crecido la generación de jóvenes que definió esta elección pudo ser el factor por el que Morena arrasó en 31 de 32 estados

 

CIUDAD DE MÉXICO.

Ante el peor entorno de violencia en casi un siglo, y en el que les tocó crecer, los jóvenes mexicanos apostaron por un cambio y dieron su apoyo en las urnas a Andrés Manuel López Obrador, que deberá atender las causas de esa problemática, de acuerdo con expertos.

En los últimos 12 años, la guerra contra el narcotráfico dejó un saldo de casi 250 mil asesinatos, y los jóvenes fueron el sector de la población más castigado. Del total de víctimas de homicidio, el 35.7 por ciento tenía entre 12 y 29 años.

Pero justamente los jóvenes definieron la elección, pues 35 millones de mexicanos de entre 18 y 34 años de edad conformaron 40.13% del Padrón Electoral, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE).

Además, 10 millones de jóvenes votaron por primera vez en México, es decir, la generación que apenas tenía seis años cuando comenzó la guerra contra el narcotráfico, lanzada por el gobierno panista de Felipe Calderón.

De acuerdo con el politólogo y experto en estadística Javier Márquez, de oraculus.mx, las entidades en las que más creció la popularidad de López Obrador en los últimos 12 años fueron las ubicadas en la Circunscripción 1, donde se encuentran algunas de las zonas más violentas y las rutas claves del narcotráfico: Chihuahua, Baja California, Sinaloa, Durango y Jalisco.

“Cuando ni siquiera se tienen derechos fundamentales como salir a la calle para ir a la escuela, por la inseguridad, necesariamente los jóvenes tienen que hacerse escuchar. La situación es insostenible y yo creo que la indignación fue lo que los obligó a saltar y a votar por la izquierda, pues no tenían nada más que perder”, consideró el politólogo Luis Mata, maestro en Estudios Políticos y Sociales y académico del Seminario de Investigación en Juventud de la UNAM.

Morena no sólo ganó los nueve distritos electorales de Ciudad Juárez, sino que en los distritos de la periferia —la zona más azotada por la violencia— obtuvo hasta tres y cuatro veces más votos que los recibidos por el PRI y por el PAN, según el reporte del Instituto Estatal Electoral de Chihuahua.

“Nuestro sentir en Ciudad Juárez sí era que ya no teníamos nada que perder. Yo te digo que prácticamente nadie conocía los perfiles de candidatos de Morena, pero eso no importó y aun así los votantes les dieron el triunfo y toda su confianza”, aseguró César Alan Solís, fundador de la Red de Agrupaciones Juveniles en Ciudad Juárez.

Esta fórmula que muchos jóvenes votantes siguieron en los distritos de Ciudad Juárez, en la que apostaron por el cambio, dándole su voto a un sólo partido, se replicó en todo México. López Obrador ganó en 31 de las 32 entidades, a excepción de Guanajuato.

“Las descalificaciones que intentaron propagarse durante las campañas presidenciales en contra de López Obrador, comparándolo con gobiernos tan desprestigiados como el venezolano, no tuvieron mayor efecto en los jóvenes, porque la realidad en la que estamos inmersos es tan abrumadora que en un día normal en Ciudad Juárez tenemos seis homicidios, pero en un día violento casi 20”, señaló Solís.

Actualidad

Estas cifras son actuales, no de hace una década, cuando Ciudad Juárez fue catalogada como la ciudad más peligrosa del mundo.

“Es muy alta la vara que tiene el nuevo gobierno para poder satisfacer y dar cauce a todas las demandas de los jóvenes que pusieron su voto en esas boletas a favor de López Obrador”, destacó el politólogo de la UNAM, Luis Mata.

Ni siquiera habían pasado 20 días de la histórica victoria de Morena, y familias de las víctimas de la violencia durante la llamada guerra contra el crimen organizado ya se habían acercado a la exministra Olga Sánchez Cordero, quien será la próxima secretaria de Gobernación y una de las encargadas de atender la inseguridad en México durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Luego de escuchar las demandas de los familiares, Sánchez Cordero admitió que el nuevo gobierno recibirá el país en una situación de violencia extrema que ha convertido a México en un cementerio, en el que se tienen tan sólo en dos sexenios más de 200 mil muertos y más de 40 mil desaparecidos.

Entre las familias que Sánchez Cordero atendió está la pareja Moreno Baca, que desde hace ocho años ha recorrido todo el país y se ha entrevistado con funcionarios de los gobiernos de Calderón y de Enrique Peña Nieto, buscando a su hijo Alejandro Alfonso.

“La fotografía de Alejandro Alfonso, un joven ingeniero en sistemas que desapareció mientras manejaba por una de las autopistas del norte del país, estaba colocada frente a Sánchez Cordero, representando a uno de los 40 mil desaparecidos de los últimos 12 años que, como él, eran jóvenes en su mayoría.

“Nos acercamos a la ex ministra para recordarle que las familias nunca permitiremos que olviden a nuestros hijos desaparecidos y que aún buscamos la verdad y la justicia, que nos han negado durante las últimas dos administraciones. Le dijimos que estamos cansados de la simulación y que deseamos que se haga una búsqueda real de nuestros hijos”, reclamó Lucía Baca, madre de Alejandro Alfonso.

Exigencia

Entre los académicos, las víctimas y los jóvenes entrevistados hubo una solicitud común y materializada en una palabra, que fue “exigir” que este nuevo gobierno sí haga su trabajo.

“Lo que estoy viendo en Ciudad Juárez es un despertar social, en el que los jóvenes luego de darle el triunfo a López Obrador, sostienen que su próximo paso para poder lograr un cambio será exigirle resultados al nuevo gobierno”, afirmó Solís de la Red de Agrupaciones Juveniles en Ciudad Juárez, quien a los 20 años fue secuestrado, durante la administración de Felipe Calderón.