De naturaleza política: Tras la derrota, el Frente…

 

POR ENRIQUE ARANDA

 

Al término del infructuoso encuentro que, prácticamente al cierre de su campaña, sostuvo con el Frente Nacional por la Familia (FNF), el entonces candidato Ricardo Anaya Cortés dejó en claro a sus interlocutores que ni sostendría con ellos un encuentro público ni, menos, firmaría ningún compromiso pues, habría argumentado, hacerlo “pondría en riesgo la alianza con el PRD y el MC que (diez días escasos antes de la elección que finalmente perdió) son lo más importante…”.

Lo anterior viene a cuento en razón de que, a la vista la proliferación de análisis orientados a identificar las causas de la inesperada debacle de Por México al Frente, la antinatural alianza tripartita, nada parece más evidente que una de ellas —“si no la principal, sí una de las más importantes”— fue, sin lugar a dudas, la absurda pretensión de juntar “el agua con el aceite (políticos)”…previo abandono de los principios, valores y doctrina de los firmantes, así como, en el caso de Acción Nacional al menos, de su mística.

De tal gravedad fue el desacierto del blanquiazul —“y el (ventajoso) oportunismo de amarillos y naranjas”, aceptemos— que lo ocurrido en la jornada electoral dominical, como demuestran las cifras oficiales dadas a conocer por el Instituto Nacional Electoral (INE) de Lorenzo Córdova no hizo más que confirmarlo.

En la Ciudad de México por ejemplo, donde Anaya obtuvo 1,293,623 votos o, si se prefiere, el 23.91% de los mismos, la cuestionable perredista Alejandra Barralesse hizo con 1,637,015 sufragios o el 31.01% y, para dimensionar con otro caso, la importancia de los “aliados” elegidos por el primero, Emilio Álvarez Icaza, extitular de la Comisión de Derechos Humanos local (CDH-CDMX) cerró con 1,556,967 o 28.87% del total emitido a favor de candidatos del Frente.

Grave sí, pero no tan gráfico como cuando se explora un poco más y se confirma que tanto perredistas como emecistas dieron la espalda al queretano puesto que, de acuerdo con la misma fuente, del total de votos captados por éste  en la capital, sólo 277,965 (5.14 puntos porcentuales de los 23.91 conseguidos) se acreditaron a militantes y/o simpatizantes del sol azteca, en tanto que 58,687 (1,08 puntos) los aportaron los segundos. Los panistas activos y/o afines al otrora partido de la gente decente, en contraste, le aportaron 955,971 votos o 17.68 puntos, lógico… en tanto que a la candidata al gobierno de la Ciudad, Barrales le dieron 650,988 sufragios, ¡2.5 veces más de los que perredistas dieron a Anaya!

Datos hay más, claro, pero éstos sólo permiten dimensionar el tamaño del despropósito… ¡en el fondo de la debacle de Acción Nacional, está la firma de la antinatural coalición con el PRD y MC!

ASTERISCOS

* Lo dicho: “la congruencia paga…”. Obligado, “los panistas saben por quién”, a declinar a su aspiración a la candidatura presidencial, excluido de las listas plurinominales de Acción Nacional, el exgobernador Juan Carlos Romero Hicks ganó finalmente en el 4º distrito federal de su natal Guanajuato, por más de 30 puntos sobre su inmediato competidor. Bien.

* Digno de reconocimiento, en el marco del controvertido proceso electoral poblano, derivado de la gresca ocurrida entre morenos panistas, el lunes, el compromiso del gobernador Antonio Gali Fayad, fue actuar con absoluto apego a la ley a la vida institucional para mantener la gobernabilidad. La rápida respuesta del área de seguridad pública y la coordinación con la Fepade en la investigación de los hechos, se ve hoy, evitó males mayores.

Evidencia clara de que en el sindicato magisterial, la más numerosa organización laboral de América Latina, muchas cosas podrían comenzar a “volver al pasado…”, es el comunicado que para garantizar su total apoyo al gobierno que desde diciembre presidirá López Obrador, difundió el comando del SNTE que ¿dirige? Juan Díaz de la Torre.

Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.

           Twitter: @EnriqueArandaP