Por inseguridad, Grupo Lala cierra en Tamaulipas

 

La empresa indicó que las condiciones de seguridad en la ciudad no eran las adecuadas para seguir con el centro de distribución; confirmó que el lugar dejó de operar desde el 3 de mayo

 

CIUDAD DE MÉXICO

La empresa Grupo Lala anunció el cierre temporal de su centro de distribución en Ciudad Mante, Tamaulipas, por la falta de condiciones de seguridad para mantener su funcionamiento.

“Las condiciones de seguridad en la ciudad no eran las adecuadas para seguir operando”, señaló Lala en un comunicado que confirmó que las actividades de su centro están paradas desde el 3 de mayo pasado.

El Grupo Lala, con más de 66 años de experiencia en producción y venta de leche, derivados lácteos y bebidas, señaló que colabora con el gobierno de Tamaulipas con el objetivo de reiniciar lo antes posible sus actividades en Ciudad Mante.

Este grupo lechero tiene 32 plantas de producción y 173 centros de distribución en México, Brasil, Estados Unidos y países de Centroamérica, y distribuye más de 600 marcas en 628 mil 600 puntos de venta.

La decisión de Lala de cerrar su centro de Ciudad Mante fue tomada después que uno de sus vehículos fue quemado el 2 de mayo en una zona de esa población, que tiene una de las más altas tasa de homicidios de México con 24.8 por cada 100 mil habitantes.

Además del Grupo Lala, autoridades han confirmado el cierre de centros de distribución de la empresa productora de leche Sello Rojo en la misma ciudad de Tamaulipas.

El procurador general de Tamaulipas, Irving Barrios, ratificó que recibió una denuncia por extorsión por la cual las autoridades están en investigaciones y también en contacto con las empresas Lala y Sello Rojo.

“Hemos venido trabajando, se ha mandado apoyo, más unidades por parte de secretaria de seguridad pública”, dijo el procurador.

En marzo pasado, la empresa Coca Cola Femsa cerró su centro de distribución en Ciudad Altamirano, en Guerrero, ante el hostigamiento sufrido por sus trabajadores de parte de grupos delictivos.

La semana pasada, un tren de carga de la minera Grupo México se descarriló en Veracruz a raíz de que un grupo criminal manipuló el sistema de frenado para poder detenerlo y cometer un asalto.

ANTE VIOLENCIA, IGLESIAS SE PROTEGEN CON CÁMARAS EN TAMAULIPAS

 

La violencia que se vive en el país, de la cual no se escapan líderes religiosos y párrocos, ha obligado a instalar en algunas iglesias videocámaras de vigilancia y extremar cuidados, luego de agresiones como las sufridas en municipios como Matamoros en Tamaulipas; la Iglesia Católica identifica a entidades como Guerrero, Ciudad de México, estado de México, Veracruz y Michoacán como focos rojos para el sacerdocio.

Sergio Omar Sotelo Aguilar, director del Centro Católico Multimedia, señaló que sacerdotes han sido víctimas de asesinato, privación de la libertad o simplemente no han sido localizados, principalmente en esos estados, en Tamaulipas tienen al menos registrados tres casos.

Pese a ese tipo de situaciones, Sotelo Aguilar consideró que las iglesias e instalaciones católicas deben permanecer abiertas y sin ningún control para que cualquier persona pueda entrar con toda libertad.

Sentenció que la responsabilidad de garantizar la seguridad para todos los ciudadanos es de los tres diferentes órdenes gobierno, quienes deben velar por la tranquilidad en cada entidad, de forma prioritaria donde todo parece indicar que la violencia se ha recrudecido.

Con información de Excelsior