Bitácora del director: Señores candidatos: ¿Para cuándo las pensiones?

POR PASCAL BELTRÁN DEL RÍO

Al cierre de 2017, México alcanzó una cifra récord de 2.84 billones de pesos de ingresos tributarios. Esto fue 4% más de lo estimado por la Ley de Ingresos.

Parece una gran noticia. Pero ¿qué pensaría usted si le digo que uno de cada cuatro pesos recaudados le llega a menos de 4% de los mexicanos?

Eso es lo que sucede con las pensiones en México. Este año habrá que destinar 800 mil millones de pesos –cuatro veces el presupuesto proyectado para el nuevo aeropuerto capitalino– para sostener en su retiro a unos cuatro millones de mexicanos.

Por supuesto, los pensionados no son los culpables de esa situación. Pero ellos y todos los demás debiéramos admitir que México tiene una situación pensionaria impresentable e insostenible en la que la mayoría de la población actual estará completamente desprotegida en su vejez.

Este es un problema que se conoce desde hace tiempo. Demógrafos y economistas lanzaron hace mucho la alerta sobre lo que significa mantener sistemas de pensiones que no están debidamente fondeados, en un entorno de finanzas públicas constreñidas, con una población que envejece rápidamente y un sector laboral que se ubica principalmente en la informalidad.

El resultado es que los cerca de 150 sistemas de pensiones federales, estatales, municipales y gremiales que existen en el país tienen casi todos severos problemas para cumplir con los derechos adquiridos con los pensionados.

En muchos casos, las instituciones que se encargan de administrar esos sistemas “se están alimentando de su propio músculo”, haciéndose cada vez más delgadas para pagar sus obligaciones, me dijo ayer en entrevista para Imagen Radio el especialista Pedro Vásquez Colmenares.

El que ninguno de los candidatos presidenciales se ocupe del tema de las pensiones no sorprende. La clase política lleva años pateando el bote –como se dice popularmente– para no abordar esta crisis que probablemente estalle el próximo sexenio.

En 2019 o 2020 alcanzarán la edad de jubilación los primeros trabajadores que ahorraron para su retiro en las cuentas individuales creadas en 1997 y rápidamente se darán cuenta que sus pensiones no alcanzan para vivir.

Junto con ello, seguirá ensanchándose la franja de los adultos mayores, que hoy son 10 millones y dentro de una década serán el doble.

El envejecimiento de la población traerá más presión sobre las finanzas públicas porque la cantidad de dinero del erario que se dedica a pagar las pensiones se incrementa más de 10% cada año.

Dígame usted cuántos sectores de la economía mexicana crecen a ese ritmo. El pago de obligaciones laborales se lleva la cuarta parte de los ingresos fiscales. Pronto será la tercera parte.

Por otro lado, el número de mexicanos sin ningún tipo de remuneración para el retiro también aumentará. Hoy hay seis millones de adultos mayores de 65 años que no tienen pensión. Lo que son las cosas: quizá el próximo Presidente de la República vaya a estar en esa circunstancia, aunque durante los siguientes seis años no la vaya a necesitar.

Vásquez Colmenares no tiene duda: “Urge hablar del asunto. México necesita una discusión profunda y constructiva sobre esta situación y tiene que llegar a un acuerdo político nacional que implique defender la seguridad social y cumplirle al 60% de los mexicanos que no tiene pensión”.

La discusión que propone “no es para echar culpas”, sino para ver cómo encontramos soluciones.

Actualmente, me dijo, pagamos mucho dinero público para pocas personas privilegiadas.

Y, mientras tanto, los candidatos presidenciales no tienen reparo en hacer promesas para repartir recursos del erario sin cambiar las leyes ni crear instituciones que dejen sentadas las bases para un cambio de paradigma en el sistema pensionario.

Hasta ahora, lo único que han hecho gobiernos sucesivos para atender el problema es meramente cosmético: por ejemplo, la reforma en Petróleos Mexicanos, que apenas resolvió 10% de la situación.

El próximo sexenio será más difícil nadar de muertito. Ya vimos las protestas que estallaron recientemente en España y Nicaragua, entre otros países, a causa de las pensiones.

De ahí que, como dice Vásquez Colmenares, se necesite un gran acuerdo nacional para dar un nuevo marco legal al retiro de los trabajadores. Ninguna fuerza política podrá por sí sola resolver lo que viene.