Parteras canadienses continúan con método natural

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En Canadá el alumbramiento natural sin anestesia o ningún otro medicamento es asistido por parteras profesionales en partes rurales así como en grandes ciudades

 

TORONTO

En Canadá sigue vigente el método natural de dar a luz a un bebé con la asistencia de parteras, quienes operan no sólo en las áreas rurales sino en las grandes ciudades como Toronto y Ottawa.

En el país hay 18 centros de alumbramiento natural de los cuales tres están en Ontario (Toronto, Ottawa y reserva indígena).

Roberta Pike, directora del Toronto Birth Centre, explicó a Notimex que este centro tiene como base la filosofía indígena de que al hospital se va cuando uno está enfermo y que un nacimiento es una celebración de la vida, no una enfermedad.

“Nuestra filosofía es que el nacimiento es parte de la celebración de la vida, por ello en nuestro centro son bienvenidos los familiares, incluso los niños”, agregó.

Desde enero del 2004 que se abrió este centro en Toronto hasta el 6 de abril pasado habían nacido mil 409 bebés de los cuales 691 fueron mujeres y 718 hombres. 345 de estos nacimientos fueron debajo del agua. La edad de las mujeres que utilizaron el servicio fue de entre 16 y 49 años de edad.

En este centro las futuras madres son atendidas por parteras que utilizan las técnicas tradicionales para asistir a la mujer sin anestesia o algún otro medicamento. El servicio está abierto a que si fuera necesario la mujer puede ir al hospital si así lo desea.

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Las instalaciones cuentan con tres cuartos con camas, tinas, regaderas, utensilios para masajes e incluso un tubo que asemeja al árbol donde se cuelga una cuerda para un alumbramiento vertical. El centro está abierto las 24 horas del día los 365 días del año.

Bajo una filosofía del conocimiento indígena este centro de nacimientos en Toronto da la bienvenida a las canadienses de cualquier herencia étnica. El servicio está cubierto por el seguro de salud pública, por lo que no tiene ningún costo para la futura madre.

Después de dar a luz, las parteras ayudan a la madre con las técnicas para amamantar a su recién nacido. Si todo está bien, la madre deja el centro a las cuatro horas en promedio y el servicio de parteras incluye visitas a su casa para checar el peso del bebé y la condición de ambos.

“El marco indígena de este centro implica respetar la cultura y tradiciones de cada mujer”, destacó la directora Roberta Pike, perteneciente a las Primeras Naciones.

En junio pasado se realizó un Congreso Internacional de Parteras en donde las canadienses pudieron apreciar las similitudes que hay con parteras de otros países.

Respecto a las parteras mexicanas, Roberta Pike señaló que encontraron muchas similitudes: “Tenemos mucho en común y es muy importante para nosotras conservar el contacto para tener su conocimiento”.

Quienes así lo desean pueden solicitar el servicio de parteras, que en inglés es “midwife”, para dar a luz en su casa. La mexicana Rita Alejandra Camacho fue una de estas usuarias quien vivió la experiencia de tener a su hijo en su casa.

“Nunca me imaginé que iba a tener a mi hijo en Canadá pero en mi casa, fue una experiencia muy bonita. Yo estaba con un doctor pero una amiga me contó del sistema de parteras, también cubierto por el servicio de salud y me dio mucha curiosidad y me cambié con ellas”, explicó Rita Camacho.

Recuerda que el día del nacimiento de su hijo Matías contó con la asistencia de dos parteras, quienes la habían orientado sobre cómo preparar la cama. “Mi esposo estaba a mi lado y las parteras me ayudaron mucho. Fue muy bueno tenerlo en la casa, sobre todo porque ese día era invierno y había mucha nieve, así que no tuvimos que salir”.

Rita Camacho agregó que en Canadá ya está profesionalizada la actividad de ser partera, así que hay muchas jóvenes estudiando esta profesión y tienen la oportunidad de asistir a los alumbramientos como observadoras.

Su esposo, Erik Jerezano, reconoció que al principio tenía mucho miedo porque desconocía el servicio de parteras, pero después de un curso prenatal tomó más confianza:

“Además de asistir a mi esposa, me pidieron que pusiera aceite de oliva en la cabeza del babé para ayudarlo a salir”.

Los artistas Rita y Erik, quienes llevan viviendo en Toronto 17 años, reconocieron el profesionalismo del sistema de parteras canadienses, quienes están preparadas para conducir cualquier eventualidad, incluso si es necesario ir al hospital.

EMR