Se suicida, usaba a su hija para vídeos porno

Una boliviana que, junto a su pareja, violaba a su hija de ocho años para luego grabar esos abusos se ahorcó este lunes en una celda policial de Santa Cruz.

El director de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV), Francisco Vidaurre, declaró a los medios que está confirmado que la menor tuvo relaciones sexuales con la fallecida y con su padrastro, el cual está detenido.

Conforme al diario El Deber, el caso se descubrió la semana pasada cuando en una pelea entre internos del recinto carcelario de Palmasola, a un sujeto, identificado con las iniciales R.J.V.E. de 36 años, el grupo que hace seguridad del penal, los cuales son reos que son designados para esta función, le quitaron el celular.

Al revisarlo encontraron varios videos sexuales caseros que protagonizaba junto a su pareja y la menor.
Ese descubrimiento generó gran alboroto entre los internos de la cárcel de Palmasola, la más poblada y la más conflictiva de Bolivia.

Las autoridades relataron que los reclusos estaban a punto de aplicar la justicia por propia mano contra el padrastro, pareja de Maribel R.C. de 26 años, la madre de la víctima y de otros dos niños, y que esto activó la acción policial.
Se decidió montar un operativo para atraparla y por ello, se le pidió al hombre que la llamara y le pidiera visitarlo.
Vidaurre relató que la detención de la madre se dio cuando buscaba ingresar con sus tres hijos, la víctima, un niño de 7 años y una niña de 10 meses, al recinto penitenciario el sábado pasado y luego de comprobar que el padrastro poseía decenas de videos de las vejaciones a la menor con el consentimiento de la mujer.

Los agentes retuvieron dos teléfonos celulares y una computadora, hallada en la casa de la mujer, donde sólo en los dos primeros equipos se encontraron, hasta ahora, más de 50 videos pornográficos.
Fue puesta a disposición del Ministerio Público por los delitos de violación infantil, proxenetismo, posesión de pornografía infantil, corrupción de menores, y posible inducción a la prostitución.

EL INFORMADOR