Tiempos de luto

Los candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y José Antonio Meade hablaron ayer de la violencia en México.

No es para menos. Son tiempos de luto. No hay códigos. No hay límites. Los malos no respetan ni a niños ni a mujeres ni a curas ni a alcaldes ni a candidatos.

Ni siquiera los parientes del presidente Peña se salvan.

Lo vemos, cotidianamente, en Baja California Sur, en Chihuahua, en Colima, en Guerrero, en Veracruz…

Homicidios múltiples, atroces, despiadados. Fosas por todos lados. Ejecuciones sin motivo.

Las llamadas “víctimas colaterales” —que nada tienen que ver en la lucha contra el narcotráfico— aumentan diariamente.

Es el reino del crimen. La impotencia de los gobiernos. La indefensión ciudadana. El Estado fallido, dirían algunos.

Ya hasta en la Ciudad de México tenemos “narcomantas”·del Cártel Jalisco Nueva Generación y un gobierno que sigue necio en la afirmación de que en la capital de la República no hay crimen organizado.

Las estadísticas nacionales hablan por sí solas. Se rompen récords.
En 2017 se registraron 29,168 víctimas de homicidio doloso, según cifras que hoy presentará el Observatorio Nacional Ciudadano, en su reporte sobre delitos de alto impacto.

El reporte indica que el 2017 es el que mayor número de averiguaciones previas ha tenido en dos décadas. La cifra es 10.8 por ciento superior a la del 2011, el año más crítico en materia de seguridad.

Las tres entidades que más sufrieron de homicidios, el pasado mes de diciembre, son Colima, Baja California Sur y Guerrero.

“Dichas tasas fueron 473 por ciento superiores a la nacional en Colima (319 por ciento); en Baja California Sur (319 por ciento); y en Guerrero (214 por ciento)”, señala el documento.

La violencia es un tema prioritario de campaña. La bronca es que no les creemos a los candidatos y a sus catálogos de buenas o disparatadas intenciones.
Andrés Manuel, quien promueve el disparate de desaparecer el Cisen, pidió al presidente Peña que llame a cerrar filas a todo el gabinete de seguridad.

Los urgió a que asuman la responsabilidad en estos tiempos violentos. “Cuando se llegan a esos extremos de no respetar a un sacerdote, son síntomas de mucha descomposición social”, dijo.

En Nuevo León, Meade hizo énfasis en que el recrudecimiento de la violencia en diversas regiones del país podría poner en riesgo las inversiones.

“Cuando se pierde la seguridad, se pierden la confianza, la inversión y los empleos”, alertó el candidato simpatizante del PRI y anexas.

Ricardo Anaya anda muy ocupado en tratar de desmentir el trancazo del “negocio inmobiliario” que le dio la revista Proceso. Pero también en la contienda interna del PAN, donde los 281 mil militantes del azul podrán votar este domingo sólo por Él.

Y sin embargo se dio tiempo para respaldar a su aliadoMiguel Mancera, quien admite narcomenudeo, pero sólo en Tláhuac. El candidato panista pidió que no se especule ante el crimen en la Ciudad de México.

Chihuahua es otro de los estados donde la violencia ha resurgido con mayor fuerza en ausencia del gobernador, Javier Corral, ocupado en jalar simpatías para… 2024. Tampoco César Duarte le puso cara al crimen.
Mal le ha ido a la entidad más grande del país, donde la noche del pasado 3 de febrero, un comando armado ejecutó a seis personas, entre ellas dos chavos de 15 y 10 años, en un palenque clandestino.

Voces tricolores locales se quejan que el gobierno estatal ni siquiera convoca a los presidentes municipales del PRI que están en zonas calientes.

No hay coordinación con las fuerzas armadas destacadas en el estado.

El pasado mes de diciembre, el gobernador Corral ni siquiera atendió la visita del secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos.

¿Resultado? Chihuahua tiene prendidos los focos rojos.

Hoy se registra una baja en el Movimiento Naranja. Alberto Uribe, presidente municipal de Tlajomulco, Jalisco, renunció a coordinar la campaña del candidato a gobernador del MC, Enrique Alfaro, para irse a Morena.
Otro que cree en “La Esperanza de México”.

Un revés asestó el TEPJF a la Sala Especial Regionalizada al revocar, por unanimidad, la sanción al perredista y exlíder del CEU, Fernando Belaunzarán, por la transmisión del programa Diálogos Galileos en el Canal Efekto TV.
El tema del programa era la reconstrucción de la Ciudad de México. Junto con Belaunzarán, participaban el jefe de gobierno Miguel Mancera y el urbanista Víctor Márquez.

La citada Sala Especial Regionalizada consideró que hubo adquisición indebida de tiempos en televisión a favor del PRD y de la APN Iniciativa Galileos por lo que sancionó a Belaunzarán, al PRD y al citado canal.

Los sancionados impugnaron la sentencia de la Sala y ayer el pleno del TEPJF la revirtió.

Los magistrados consideran que no hubo adquisición irregular en tiempos de televisión. Argumentan que se trataba de un programa de interés general y no propaganda que beneficiaba al PRD.