Decidir también por Facebook

Hoy en día ya es imposible no mirar al mundo a través de las redes sociales. Hoy, justo hoy, se conmemora el día del Internet Seguro, porque tal es el alcance de esta vía de comunicación, que ha sido necesario crear protocolos para que tanto divulgadores como usuarios, aprovechen las ventajas de las tantísimas posibilidades que ofrece la triple w. La elección presidencial de EU en 2016 es el ejemplo más reciente y cruel de los alcances que puede tener la información que corre, sin mayor obstáculo que un clic, sin importar la veracidad de los contenidos. Esto nos ha obligado a todos —empresas, medios y ciudadanos— a pulir el rigor de la información, pero también debe llevarnos a hacer de ésta una herramienta suficiente para motivar a la participación más allá de un like, de un “compartir”. El internet debe servir para todo lo que política y socialmente se vierte en él, incida y nos haga tomar decisiones cuando estamos en una casilla a punto de emitir nuestro voto, por ejemplo.

No hay datos precisos de cuántos de quienes votaron en la elección de 2012 en nuestro país fueron ciudadanos activos en redes sociales. Sin embargo, según el último estudio sobre Hábitos de los Usuarios de Internet en México, el 97% de las búsquedas sobre las elecciones del año pasado se hicieron en redes sociales. Propuestas de campaña, personajes, opiniones de expertos, temas de corrupción, transparencia, experiencia de aspirantes, yerros e información de partidos, fueron los contenidos, en ese orden, que los internautas buscaron. Y de entre la hoy muy vasta cantidad de redes sociales, Facebook se mantuvo como la favorita. Los millennials representan la mitad de la lista nominal, ya lo hemos escrito, pero aquellos de más de 35 años, padres de familia o no, profesionales o no, son la muestra que les sigue y ellos también utilizan internet (y son usuarios regulares y entusiastas de Facebook) como herramienta de comunicación.

Celebro que el INE se haya dado cuenta de esto. Ayer anunció que junto a Facebook México promoverá la participación de los ciudadanos internautas en la elección de julio próximo. Más allá de las herramientas cívicas que facilitarán a quienes serán funcionarios de casilla, de las alertas que ponga en operación para recordarnos que es día de ir a votar, dónde podemos encontrar nuestra casilla etc., Facebook será un vehículo para la transmisión de los tres debates presidenciales que se realizarán durante la campaña. En tiempo real se podrán ver estos ejercicios y la reacción del público. Esto hará que los más de 80 millones de mexicanos que utilizan Facebook ayuden en la construcción de las conexiones necesarias, que le sirvan al otro a edificar sus opiniones. De eso se trata también la comunicación política.

Llegamos tarde, sí. Pero llegamos a este punto en donde no sólo debemos quedarnos en la advertencia de que lo que se difunde por redes sociales en ocasiones es de dudoso origen. Las fake news son un tema que importa, sí, y mucho. Aunque de lo que también se trata es que estemos en posibilidad de crear otras redes: las de colaboración entre plataformas del internet, los ciudadanos que las utilizan y las instituciones que forman al Estado. Esto es un paso obligado para el buen funcionamiento de nuestro aparato democrático. Sin las certeza de que lo que se decida con nuestro voto el próximo 1 de julio es una responsabilidad de todos, y difícilmente podremos aspirar a ser un país con salud democrática si no estamos comprometidos a promover que la gente acuda a las casillas y que su voto sea contabilizado.

Seis de cada diez mexicanos consideran que el internet los acerca a los procesos democráticos. Es momento de sacarle provecho y, por qué no, de hacer que esa participación en redes sociales se refleje en una mejor y más cuantiosa participación en las urnas.