“To Meade or not to Meade. Esa es la cuestión…”

La afortunada frase es del senador del llamado bloque Morena-PT, Zoé Robledo, durante la cómoda comparecencia del secretario de Hacienda en el Senado.

Estaba citado para la glosa de la política económica. Fue un ejercicio largo y desprovisto de pasión. No hubo gritos ni alusiones a “platos con caca”.

Nadie se salió del guión. Por un lado, los matraqueros priistas; por el otro, las críticas de los panistas que otrora lo elogiaban; y del PRD.

Ni siquiera los del bloque Morena-PT sacaron sus obuses. Guardaron a Layda Sansores para otra ocasión.

Nos dimos una vuelta por el balcón de invitados para medir el interés de escuchar a uno de los cuatro “destapados” por Emilio Gamboa.
Mejoró la entrada con relación a lo que vimos en la comparecencia de Luis Videgaray.

El balcón de invitados estuvo casi vacío con el canciller. Algunos funcionarios de la SRE y los fotógrafos. El salón de Plenos parecía tarde de novillada en la Plaza México.

Mucho mejor con Meade. Más de la mitad de los espacios en el balcón fueron ocupados. El Pleno mantuvo una asistencia aceptable durante toda la comparecencia.

Las ventajas de ser mencionado como uno de los aspirantes fuertes a la candidatura del PRI a la Presidencia de la República. Hasta los estatutos del otrora partidazo cambiaron para que pudiera llegar, no siendo militante del tricolor.

Más allá de los números y comparaciones que utilizó el secretario de Hacienda para demostrar que México avanza económicamente, a pesar de huracanes, sismos y Trump, el secretario Meade le dio argumentos a López Obrador para abonar a la tesis del PRIAN.

Robledo le preguntó por quién votó en 2012 cuando era el secretario de Hacienda en el gabinete de Felipe Calderón y la candidata presidencial del PAN era Josefina Vázquez Mota.

Meade tenía opción de batearlo y no responder. Pero aprovechó el balón que le puso el chiapaneco y se ganó el rabioso aplauso de la bancada priista: “Voté por Enrique Peña Nieto…”.

¿Qué pensará doña Josefina?

César Camacho aseguró hace tiempo que a Ricardo Anaya lo traen en la mira. “Se metió en un embrollo”, nos dijo el mero día que se instaló, con un retraso de cinco días por el tema del fiscal carnal, la Mesa Directiva en San Lázaro.
Ayer le dio sustancia a sus palabras.

El coordinador de la bancada del PRI en San Lázaro propuso la creación de una Comisión Especial para Investigar las denuncias por “enriquecimiento ilícito” que hay en contra del jefe nacional del PAN.

El diario El Universal ha acusado al “joven maravilla” de tráfico de influencias. A partir de su primer cargo como servidor público, su familia política pasó de poseer seis inmuebles por 21.3 millones de pesos, a 33 inmuebles por 305 millones de pesos, asegura.

El PAN respondió con la misma receta, Marko Cortés, coordinador de la bancada azul en San Lázaro, presentó un punto de acuerdo para que se investigue el enriquecimiento ilícito de Enrique Ochoa.

Pero también la Casa Blanca, Emilio Lozoya y Odebrecht “y los hechos de corrupción que han marcado al gobierno priista”.

Ya encarrerado, puso al partido de AMLO por encima de los demás. “Que esa comisión la presida Morena”, dijo.

Ricardo Anaya no tardó en reaccionar. En un video, el presidente nacional del PAN le dio la bienvenida a esa Comisión y dijo que le honra que el PRI lo ataque.
“Les exijo que me citen a comparecer de inmediato, y que sea en audiencia pública. Frente a todos los medios de comunicación va a quedar clarísimo quiénes son los corruptos.

“Y lo que es verdaderamente sorprendente es el nivel de cinismo del PRI: El mismo día de hoy que el PRI votó en contra de quitarle el fuero al que era el tesorero de Javier Duarte, proponen una comisión para investigarme a mí.

“Además de corruptos, son una bola de cínicos”.

El caso de desafuero del que habla Anaya es el del diputado federal Tarek Abdalá, tesorero en el gobierno de Javier Duarte.
La Fiscalía lo acusa de haber desviado dos mil 300 millones de pesos.

En enero de este año, el fiscal general de Veracruz, Jorge Winckler, solicitó ante la Cámara de Diputados el inicio del proceso de desafuero de Abdalá.

El 3 de octubre, el presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, Ricardo Ramírez Nieto, anunció la presentación del dictamen final de la solicitud de desafuero.

Pero en la Sección Instructora hubo empate: Dos a dos.

Otro diputado del PRI, Alberto Silva, está acusado de desvíos por mil 500 millones de pesos.

El asunto tiene ahora que subir al Pleno. Jorge Carlos Ramírez, presidente de la Mesa Directiva, tiene tres días naturales para poner a consideración de todos los diputados si hay o no desafuero de los duartistas, según el perredista Omar Ortega Álvarez.

Veremos si los chiquitos se atreven a evitar que se levante la inmunidad parlamentaria a los cómplices de Duarte.

“Si el PRI quiere salvar a los diputados de enfrentar la justicia, lo va a tener que hacer con sus votos en el Pleno”, manifestó, por separado, el panista Juan Pablo Piña.

Luego de 33 años de militancia en el PAN, Margarita Zavala registró ayer su intención de ser candidata independiente a la Presidencia de la República. Es la aspirante sin partido número 38 que acude a registrarse ante el INE
Allí dijo que su proyecto es un llamado a los ciudadanos y no depende del dedazo de un presidente (PRI), ni del capricho personal de un iluminado (Morena), ni mucho menos de un arreglo cupular (FCM).

Y aludió a las dificultades que ha enfrentado por ser la esposa del expresidente Felipe Calderón.

“Que se atrevan a quitarte el nombre, que crean que eres propiedad de alguien, que duden de tus méritos. Que te minimicen por ser honesta. Que les indigne tu inconformidad. Que ofenda tu deseo de competir. Que te pidan quedarte callada”, subrayó.

Acudió al INE acompañada de simpatizantes y de su equipo de trabajo. Las figuras del PAN que simpatizan con ella se cuidaron de aparecer en el escenario.