Fifth Harmony revela sus pasiones

El cuarteto estadounidense se presentó ayer en el Auditorio Telmex. Antes de su concierto, las cuatro voces femeninas de este ensamble platicaron con este medio sobre su música, videos y cómo decidieron ser cantantes. Para iniciar, Ally Brooke recordó con emoción cuando era una niña y soñó con ser cantante, sueño que ahora comparte con millones de fans alrededor del mundo: “Hay una grabación de eso, cuando era niña, unos seis años, dije ‘Cuando sea grande quiero cantar frente a mucha gente’. Y desde entonces lo he hecho, en la iglesia, en la casa, en el carro. Mi abuela cantaba. Está en mi sangre… A mi familia le encanta la música y me han enseñado a ser artista, se lo debo a mis padres”.

Para Lauren Jauregui, el tema musical es asunto familiar: “Amo la música desde que era pequeña. Mi padre es músico, había música en la casa diario. Cuando tenía dos años en mi cumpleaños ya estaba cantando. Siempre lo he hecho, espero que siga siendo mi actividad”.

Luego de su salto a la fama en 2012 gracias a sus participaciones en el programa “The X Factor”, el grupo ha crecido en lo profesional y personal. Al respecto Lauren comparte: “Hemos aprendido mucho en estos cinco años. Desde trabajar duro, lo que cuesta el éxito en esta industria… Hemos pasado por mucho, aprendemos sobre administración, tomar el poder, ha sido un aprendizaje muy satisfactorio: desde comunicarnos, trabajar en equipo”.

¿Arriba o abajo de los escenarios?

Para las cantantes, el gusto por presentarse en público supera al del grabar. Y es Normani Kordei quien habla sobre las diferencias entre el estudio y el escenario: “Son dos mundos totalmente diferentes. Lo pienso mucho, soy una cantante de estudio y una intérprete en el escenario. Todas lo somos, no es fácil, es una energía muy distinta. Para mí, el escenario es mi favorito. Lo genial es que cada vez es diferente, no es nada monótono, todas las audiencias son diferentes”.

Cabe señalar que grabar y producir sus temas es básico para su creatividad, pero mostrarlos también es una prioridad. Sobre este punto Ally señala: “A mí me fascina mucho el estudio porque me gusta experimentar con sonidos, melodías. No hay un límite de tiempo. Pero en el escenario es diferente, pues el contacto con los fans es una oportunidad de conectar con la gente. Y alrededor del mundo: ¿quién hubiera dicho hace cinco años que estaríamos aquí? Es una energía feroz, increíble”. Sobre este punto Lauren agrega: “Amo estar en el escenario. No hay sensación como esa: estar en él y que los seguidores canten con nosotras. Se saben todas las letras, y nos miran como si fuéramos lo más fabuloso. Es una sensación extraña”.

En este punto es Dinah Jane que complementa a Lauren : “Es sorprendente que aunque no es el mismo idioma cantan y corean nuestras canciones. Eso nos gusta mucho… Cada noche me emociono por salir al escenario y encontrarme con la multitud”.

La estrategia detrás…

Una clave para conectar con la gente de la manera que describen anteriormente, han sido sus canciones, como: “Down” y “He like that”, los sencillos de su tercer álbum de estudio (Fifth Harmony). Y es Ally Brooke quien abunda en este proceso creativo: “Escribimos muchas canciones que nos apasionan, pero las canciones son las que se escogen a sí mismas. Grabamos las que nos encantan, las que nos hablan y nos dicen muchas cosas. Estamos contentas con el resultado de este disco”.

Cabe señalar que en la vida de las integrantes de Fifth Harmony no todo es música: a lo largo de su carrera estas chicas se han preocupado por dar un mensaje más allá de las letras de sus temas, con actividades de caridad y promoción del empoderamiento femenino y juvenil. Sobre este punto Ally comparte: “Lo que es increíble de la música es que podemos usar la plataforma y mostrar todo lo que nos apasiona. Nos encanta que los fans respondan a eso, que se interesen también por esos temas. Toma tiempo, son muchas organizaciones. Pero sí nos encanta hacerlo”.

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