¡Toma nota! Descubre “Cómo cortar a tu patán”

“Cómo Cortar a tu Patán” presenta la historia de Amanda —Mariana Treviño—, terapeuta especializada en ayudar a las mujeres a terminar con relaciones destructivas; vive alejada de los hombres y el compromiso, y sólo se enfoca en su trabajo y en proteger a su hermana Natalia —Camila Sodi—.

Cuando descubre que Natalia se enamora de un patán —Pepe—, interpretado por Sebastián Zurita, emprenderá un plan que la llevará a enfrentarse a su más grande miedo: el amor. Su estrategia incluirá a Leo —Christopher Von Uckermann— quien de una forma muy zen, detonará un giro en la vida de Amanda.

En entrevista, Mariana y Christopher hablan de la trama, los patanes, las patanas y el amor. “Nos divertimos mucho haciendo esta película; sin duda es una comedia ligera que al mismo tiempo habla de algo que nos sucede a todos: el amor y la capacidad de amar”, indica Mariana.

A lo que Christopher agrega, “Es una película muy divertida que habla específicamente de los patanes, desde el clásico caso de cuando la gente te dice ‘tienes que dejar a ese tipo, porque no te conviene’; en sí es una historia que nos habla de las relaciones que no queremos en nuestras vidas”.

Se han topado con un patán o una patana en su vida?

—“Eso es algo que ha gustado mucho de la película, porque todo el mundo ha conocido un patán o una patana, porque es parte del proceso de crecer, de experimentar las relaciones; es parte del ajuste que vas haciendo mientras vas madurando… Y es precisamente cuando nos topamos con este tipo de personas que uno va aprendiendo a conocerse bien, porque en ocasiones te involucras en situaciones que nada que ver contigo, que la persona con la que estás te trata mal, que le pasas situaciones desagradables… Entonces, es un proceso de autoconocimiento a través de los demás, porque todos hemos tenido algún patán en nuestras vidas”.

Al respecto, Christopher suspira y dice “Sí, he vivido situaciones en donde yo he sido patán, pero también me he topado con patanas. Pero pienso que lo padre de esta película es aprender a no tomarse tan enserio las relaciones, porque uno sufre mucho cuando te involucras en dramas, cuando en realidad son un proceso y tenemos que aprender a disfrutar de la vida”.

—¿Qué hay de Amanda en ti, Mariana?

—“Me identifico con ella —Amanda— porque me he dado cuenta que he estado en situaciones donde de repente me llega la lucidez y me pregunto: ‘¿cómo lo soporté?’, ‘¿en qué estaba pensando?’, y me digo, ‘claro, estaba enamorada’ (risas)… Y es que cuando te enamoras perdidamente de alguien, no le ves los defectos, y notas sólo las virtudes que quieres ver… Y eso me ha pasado en la vida. De hecho, recuerdo que en una ocasión corté con mi novio, y después de hacerlo me dije, ‘cómo es que no me había atrevido a hacerlo’, porque en ese momento me quité un peso de encima y la sensación de libertad que llegó fue increíble”.

—Christopher, tu papel es el de un chico muy zen… ¿Te identificas con él?

—Aquí todos me dicen que soy idéntico… Y sí, claro, tengo similitudes, menos la cuestión de las redes sociales… Y bueno, igual que él no como carne, soy vegetariano… En general somos un reflejo de los personajes que interpretamos en muchos sentidos”.

—Si tuvieran que englobar el mensaje principal de la cinta, ¿cuál sería?

—“El objetivo es decirle a la gente que siempre se merece lo mejor, que deben aprender a decirle ‘no’ a quien no te trata bien, saber salirse de las situaciones que no te hacen feliz, aprender a enamorarte y arriesgarse al amor”, indica Mariana.

Sólo buena onda

Sobre la relación que desarrollaron Mariana, Christopher, Camila y Sebastián durante el rodaje, Mariana comenta que todo se desarrolló en un ambiente divertido y de amistad: “La verdad es que nos llevamos muy bien desde el principio, no hubo en ningún momento un choque entre compañeros; al contrario, nos acompañamos, disfrutamos las locaciones en la Ciudad de México que son hermosas (filmaron en Chapultepec, la Condesa, Santa María la Rivera y Xochimilco); la realidad es que todo fue muy placentero”.

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