Argentina tuvo un final feliz

Los organizadores del Mundial pueden respirar tranquilos. Lionel Messi estará el próximo año en Rusia.

El Messi del Barcelona finalmente apareció en estas eliminatorias mundialistas y firmó un triplete en el triunfo 3-1 sobre Ecuador que clasificó a la Selección de Argentina a la Copa del Mundo en la última fecha de las eliminatorias sudamericanas.

Argentina llegó a Quito urgida de su primera victoria en esa ciudad en 16 años para clasificarse sin depender de nadie, y Messi se encargó de que la Albiceleste no se ausente de su primer Mundial desde 1970 con otra actuación para el recuerdo, con la que se convirtió en el máximo artillero en la historia de las eliminatorias sudamericanas con 21 tantos.

Magia en Quito

No hay un jugador en el mundo como Messi. Los partidos de Argentina se resumen en los goles del “10”. Únicamente se contaron tres jugadas en el Olímpico de Atahualpa y fueron los tres goles del delantero de Rosario.

Messi hace las cosas de manera tan fácil que difícilmente tienen épica, suceden como si fueran lo más normal del mundo, por continuadas y sencillas, repetidas una y mil veces, en las jornadas sencillas y en los días de máxima exigencia, como en Quito.

No hay un jugador en el mundo como Messi. Los partidos de Argentina se resumen en los goles del “10”. AFP/J. Ruiz
Habrá quien maliciosamente le continúe llamando enano sin tener en cuenta la altura de Ecuador. Nunca será tampoco un caudillo como Pasarella. Ni tiene por qué parecerse cada día a Maradona. Messi es Messi. Un jugador único al que se agarra Argentina para caminar de torneo en torneo hasta llegar a las Finales. Los goles del “10” con la Albiceleste no valen por ahora títulos, ni se dan en los momentos épicos de los encuentros, tampoco son siempre geniales, sino que llegan en los minutos más inesperados, de forma casi instantánea, cuando la hinchada le acusa de ser un pecho frío, de no merecer el trato de Rey que le dispensa el mundo entero desde que triunfa de forma continuada en el Barcelona.

Messi apareció en Quito después de que Argentina maldijera a Mascherano por medir mal el salto con Roberto Ordóñez mientras pedía fuera de juego y dar continuidad a una jugada que acabó con un remate cruzado de Romario Ibarra. Apenas se había sacado del centro y Argentina ya cargaba con un gol en contra en el Estadio Atahualpa. Apareció entonces Messi para darle la vuelta al marcador en un santiamén con dos goles inapelables después de dos acciones en las que se asoció con Di María y Enzo Pérez. El “10” tiró una pared con el delantero del PSG para llegar al área pequeña y poner el 1-1 y acto seguido recuperó una pelota que colocó en el ángulo izquierdo de Banguera para dejar 1-2.

Messi es Messi. Un jugador único al que se agarra Argentina para caminar de torneo en torneo hasta llegar a las Finales. AFP/J. Ruiz
La pegada de Messi marcó las diferencias para suerte de un equipo sin cambios de ritmo ni profundidad, escaso de futbol. Ecuador llegó a pensar que tenía alguna opción de empatar por el silencio de Messi en el resto del primer tiempo. Una falsa ilusión porque a su despliegue respondió el rosarino con el 1-3. La pelota salió despedida en mitad de la cancha y el “10” la acunó, se dio media vuelta y ya no paró hasta pisar el área y colar el gol en el arco de Banguera. Un gol espléndido al que apenas se dio importancia porque ya son tantos y tan iguales que por repetidos se minimizan, incluso cuando suponen la clasificación directa de Argentina para la Copa del Mundo de Rusia.

Aunque nadie recordará el encuentro por malo, será difícil olvidar la actuación de Messi por lo bueno que fue el día en que a Argentina le iba la vida en la Copa del Mundo. El futbol de Messi, por más sabidos y repetidos que sean sus goles, no podía faltar en 2018.

LLORAN
Los que no van al Mundial

Se pudrió la Naranja
Holanda sufre su peor crisis en los últimos 15 años. El año pasado no fueron a la Eurocopa y este año quedaron fuera del Mundial. Su pésimo paso en la eliminatoria lo obligaba en el último juego a meterle siete a Suecia. Sólo anotó dos y verán el Mundial por televisión.

Yankees, go home
Estados Unidos tenía la mesa puesta: enfrentaban al peor equipo del Hexagonal y con el empate les bastaba para asistir de manera directa a Rusia. Los gringos hicieron el papelón de perder 2-1 ante los trinitarios y les tocó esperar un favor de México o de Costa Rica que nunca llegó.

¡Plop!
El bicampeón de la Copa América visitó al líder de la eliminatoria con la consigna de al menos empatar para mínimo amarrar Repesca. Los andinos se pararon con mucho miedo en Brasil y el Scratch los apabulló 3-0 en el segundo tiempo. Los resultados se combinaron y Chile quedó fuera.

El osote
Paraguay comenzó la última jornada de la eliminatoria con sólo una consigna: ganar en casa. Enfrente tenían al peor equipo del clasificatorio. Paraguay hizo el ridículo de caer 1-0 con Venezuela. peor aún, en el vestidor se enteraron de que si ganaban, clasificaban directo a Rusia.

EL INFORMADOR