Morena y su candidat@

Los pronósticos dicen que Morena tiene en la bolsa la próxima jefatura de Gobierno. El futuro le pinta tan bien, que el PRI se tendría que pelear el puesto como la tercera fuerza política capitalina con el PAN. Y el PRD deberá agradecer esta pérdida al muy cuestionable trabajo de Miguel Ángel Mancera desde el Palacio del Ayuntamiento, aquí hemos escrito sobre las tantas fallas en varios ámbitos que vivimos los capitalinos. Lo que todavía no sabemos es quién será el candidato o candidata de Morena. La única certeza que tenemos es que los nombres de quien será su candidata o candidato se decidirán hoy sábado, y para final de este día sólo quedarán tres posibilidades.

Y es que las encuestas dicen que para Morena, la campaña capitalina será un día de campo, no así su proceso de selección interna. El miércoles, El Economista y Consulta Mitofsky publicaron en conjunto sus últimos números, no sólo sobre Morena, sino también de la elección capitalina en general. Vaya grata sorpresa saber que son mujeres las favoritas, ya sean en el PRI con Rosario Robles, en Acción Nacional con Xóchitl Gálvez o el PRD con Alejandra Barrales. De parte de Morena, la elegida, según estos números, tendría que ser Claudia Sheinbaum, para cerrar este grupo de mujeres candidatas, y no sólo porque es mujer, sino porque, por encima de todas las opciones, es quien encabeza las encuestas.

Pero si hablamos sólo de lo que sucede en Morena, tenemos que, a últimas fechas, escuchamos los nombres de cuatro personajes que tienen la mano levantada con singular entusiasmo: la propia Claudia Sheinbaum, además de Ricardo Monreal, Martí Batres y Mario Delgado.

Sheinbaum, actual delegada en Tlalpan, tiene a su favor el reconocimiento a su trabajo y, por qué no decirlo, su inteligencia —algo que pocas veces es tema de elogios, aún dentro de empresas tan grandes y globales como Google— y todo ello está avalado por su formación científica, ya sea dentro de la UNAM, como por su trabajo realizado dentro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la Organización de Naciones Unidas, y que está formado por científicos de todas partes del mundo, que se dedican a estudiar el cambio climático y son distintas soluciones. En 2007, este grupo fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, que se compartió con el exvicepresidente de Estados Unidos, Al Gore. Nada más. Y justo nuestra ciudad pide a gritos verdaderas políticas ambientales y de movilidad, que van de la mano.

Ricardo Monreal tiene currículum dentro de la función pública. Ha sido senador, diputado y lo mismo ha despachado como gobernador de Zacatecas que como delegado en Cuauhtémoc, en esa tradición política tan mexicana que permite brincar de un lado a otro, de un estado a otro. Aunque para su mala suerte, los análisis que se han hecho de su trabajo delegacional, no lo dejan como él quisiera. Los delitos se han disparado y hay dudas y acusaciones sobre la adjudicación de licitaciones de obra pública —que no son pocas, basta caminar por la Condesa, Zona Rosa o la colonia Cuauhtémoc— le han dejado una serie de dudas que sus explicaciones no han logrado disipar.

Martí Batres, es un viejo aliado lopezobradorista, hoy dirigente capitalino de Morena, y quien desde hace seis años soñaba con la jefatura de Gobierno, aunque en aquel entonces por el PRD. En esta ocasión fue de los primeros en hablar de sus aspiraciones, y hasta presentó un plan de 100 propuestas para mejorar la ciudad. Pero va diez puntos abajo, según la encuesta de El Economista, de la puntera. Mario Delgado, por su parte, es un funcionario con un buen currículo; dejó buen sabor de boca como secretario de Educación capitalino en los tiempos de Marcelo Ebrard. Es un hombre que conoce la ciudad y un partidario del diálogo. Tal vez su gran obstáculo es que se tardó en sumarse a la terna y eso lo deja en desventaja, aunque no por capacidades.

El método que elegirá a tres de estos cuatro será por encuesta aleatoria, como lo dictan sus estatutos, y podrán participar ciudadanos militantes o no del partido. A partir de ahí, será cosa de días para que comience la guerra por la candidatura. Y es que, cómo no pelear el que, es casi un hecho, se convertirá en el principal bastión electoral morenista.

YURIRIA SIERRA