Demanda PT alto a los homicidios e impunidad en Veracruz

foto-rueda-de-prensaAnte los recientes asesinatos de cuatro jóvenes universitarios y las más de cien  fosas clandestinas halladas en el estado de Veracruz,  la dirigencia nacional del Partido del Trabajo condena la ola de violencia y la impunidad que prevalece en general en todo el país pero particularmente en dicha entidad.

Consideramos que la grave crisis de inseguridad en Veracruz y en entidades como Guerrero, Tamaulipas, Michoacán, Coahuila, Morelos y México, donde lamentablemente también se han encontrado fosas clandestinas debe obligar a los gobiernos federal, estatal y municipal a la  reformulación de su estrategia de seguridad, así como la apremiante necesidad de reforzar los valores ciudadanos y poner en marcha políticas sociales que respondan a las necesidades de la población más vulnerable para hacer frente a las acciones de los grupos delincuenciales.

En el caso concreto de Veracruz la violencia que la azota es reflejo de  un gobierno fallido, más preocupado en resolver asuntos políticos que velar por el bienestar de los veracruzanos, lo que alimenta la impunidad de quienes cometen actos tan atroces como el asesinato de un ser humano. Es condenable que mientras funcionarios en el gobierno estatal se enriquecen a costa del erario público, en la sociedad se vivan tragedias que debilitan el tejido social, la seguridad de los veracruzanos se ha vuelto rehén de los intereses políticos.

En el Partido del Trabajo consideramos que es urgente iniciar un proceso de depuración de los cuerpos policiacos,  ya que es cada vez más frecuente casos en los que elementos de la policía están coludidos con los grupos criminales y son responsables de las ejecuciones y desapariciones forzadas.

Por otro lado, exhortamos a las autoridades y a la ciudadanía a no criminalizar a las víctimas de tan terribles hechos sin que haya de por medio una investigación exhaustiva, ya que es muy común señalar que están vinculados con miembros de la delincuencia organizada o adicción a las drogas, lo que tergiversa la realidad de los acontecimientos.

Es inaceptable la sistemática violación de los derechos humanos, los secuestros, la saña con la que se cometen los crímenes, lo cual da cuenta de una sociedad resquebrajada y un Estado de derecho fallido, en la que los valores y principios de un país democrático y justo son endebles.

En el PT hacemos un llamado para evitar que la violencia se ancle en nuestra vida cotidiana y se pierda la indignación de la sociedad ante estos crímenes. Consideramos que la única manera de desterrar la violencia en todas sus formas requiere el trabajo conjunto del Estado y la sociedad.