La lesión que no venció el sueño olímpico

1357885Guadalajara, Jalisco.- Germán Saúl Sánchez Sánchez fue recibido como héroe tras obtener una medalla de plata en los pasados Juegos Olímpicos y no era para menos.

Durante su estancia en Río de Janeiro, el clavadista tapatío tuvo que lidiar con una severa lesión en su hombro derecho, esa misma afección por la cual fue operado en 2012 después de su participación en los Juegos de Londres y que, tres años después, lo marginó de refrendar sus títulos en los Juegos Panamericanos.

La subluxación del hombro derecho, producto de la hiperelasticidad de los ligamentos de los hombros, una afección genética que ha acompañado al clavadista durante toda su vida, generó pánico en el equipo del “Duva”, a dos días de comenzar con su participación en la prueba de clavados sincronizados desde la plataforma de los 10 metros.

“Es el mismo problema (del hombro), se agravó, en una mala entrada al parecer fue miércoles o jueves (previo a los sincronizados) y tuve que descansarlo”, compartió Iván Bautista, entrenador de Sánchez, quien además señaló que este problema ha afectado al clavadista con mayor regularidad desde su participación en los Juegos de Londres 2012.

“Él no tiene estabilidad en el hombro, tiene una pequeñita fractura que hace que se deslice su hombro y se salga de la articulación; tiene una anatomía muy flexible en los hombros y eso aparentemente podría ser una ventaja, pero en exceso, el ser hiperflexible, es una desventaja”, añade Bautista Vargas, quien ha trabajado de cerca con el “Duva” en los últimos 13 años.

Para el entrenador del tapatío, este padecimiento representa una carga emocional fuerte tanto para él como para el atleta, pues pone en riesgo no sólo tener una buena competencia, sino la salud del mismo, por lo que, en ese momento previo a aparecer en escena en Río, decidió darle descanso a Sánchez.

“Mi temor era que no se hiciera una buena ejecución y lo dejé descansar, estaba viendo si competía o no, situación que me estresó como entrenador, porque tenemos la camiseta bien puesta por México; afortunadamente pudimos competir, pero no fue el resultado favorable (en sincronizados), no fue lo que esperamos”, dijo Bautista Vargas.

Un momento crítico en torno al problema que padece Germán Sánchez, se vivió en mayo de 2015, cuando se presentó esta subluxación cuyo grado de inflamación y dolor fue alto, luego de la ejecución de un clavado en la Serie Mundial de la FINA celebrada en Mérida.

A partir de ese momento, Bautista Vargas decidió reducir la carga de trabajo del saltador jalisciense, con miras a tenerlo en mejores condiciones para la justa olímpica, aunque de paso, se decidió no ir a Toronto, a los Juegos Panamericanos.

Sin embargo, una mala entrada en un entrenamiento en Río encendió las alarmas. “Sentí desesperación, estrés, tristeza porque aun así nos habíamos preparado bien; esta lesión frenó el proceso y me llegó un poco la desesperación, después fue resignación, porque lo que quería era que compitiera, ya no tanto el conseguir medalla, sabía que había posibilidades, pero primero era su salud y que sólo compitiera, fue la mentalidad de todos”, compartió el entrenador de clavadistas.

Al final y con el descanso recomendado y las acciones médicas que se tomaron, Sánchez pudo competir tanto en la prueba sincronizada como en la individual, ésta última para la cual tuvo más tiempo de sanar y donde también se puso en práctica el trabajo mental.

Tras la obtención de la medalla, tanto Iván Bautista como el equipo que trabaja alrededor de Germán Sánchez sabían que se había conseguido una hazaña impensada. “Sabemos lo que habíamos vivido, por eso decía que fue un milagro (ganar la medalla), el ‘Duva’ tuvo que hacer algo que estuvo por encima de las capacidades que había visto de él(…). Lo que había logrado el ‘Duva’ me dejó una enseñanza, que a pesar de estar caído, con todo en contra, con dificultades, todo se puede lograr, la mente es muy poderosa”, concluyó Bautista Vargas.

Cirugía, la eventual solución

Tras cumplir algunos compromisos en la Ciudad de México, Germán Sánchez regresó a Guadalajara la semana pasada y de inmediato fue sujeto a un par de valoraciones sobre su hombro para determinar el camino a seguir respecto a su lesión.

José Luis García, jefe médico del equipo de clavadistas del Code Jalisco y quien ha estado al pendiente de la situación del “Duva”, señaló que tras estas evaluaciones “Germán trae una lesión añeja, importante, tiene mucho juego su articulación, lo que queremos hacer es una especie de reconstrucción anatómica para mantener los tejidos en su lugar y darle mejor funcionalidad y probablemente sea quirúrgico (…) las dos observaciones que tenemos apuntan a ese camino”.

Sin embargo, en torno al equipo que supervisa la salud del clavadista jalisciense aún no se aventuran a tomar una decisión tan importante y el propio “Duva” será evaluado en una tercera ocasión a mediados de este mes, pero ahora por un especialista de los Estados Unidos para ya tomar una determinación y tener un parte médico definitivo.

En caso de una eventual cirugía, Sánchez no estaría entrenando en un lapso de entre cuatro a seis meses, aunque iniciaría la rehabilitación a partir del primer mes posterior a la operación.

LA FRASE
El “Duva” habla de su lesión

“Lo malo es que es una lesión traicionera, como bien me puedo subir a un ring de lucha libre, puedo tal vez escalar, entrenar clavados, competir en unos Juegos Olímpicos no pasaría nada, pero puede que al agarrar un vaso de agua o hacer un pequeño movimiento muy inusual, me llegue a lastimar. Ya tengo desgastado un hueso de tantas veces que se me ha salido y ha regresado”.

*El Informador