Hamilton ‘arde’ y Ricciardo sonríe

1356868Kuala Lumpur, Malasia .- Un simple chispazo en el motor del W07 de Lewis Hamilton puede ser el factor que le dé rumbo definitivo al campeonato 2016 de la Fórmula Uno y una brillante sonrisa australiana aprovechó la oportunidad para llegar a lo más alto del podio en el Gran Premio de Malasia.

Se corría la vuelta 41 de 56 sobre el trazado del Circuito Internacional de Sepang, cuando Hamilton lideraba con amplia comodidad una carrera que parecía tranquila, pero que terminó por ser de pesadilla luego de que reventara el motor de su coche Mercedes, lo que le negó la oportunidad de regresar a la punta del campeonato y lo que le abrió la oportunidad a Daniel Ricciardo de tomar ese triunfo que se le negó este año en el Gran Premio de Mónaco y un doblete a Red Bull que no llegaba desde el Gran Premio de Brasil de 2013.

El abandono inesperado de Hamilton en Malasia resulta aún más significativo en la lucha por el campeonato gracias a una carrera que tuvo un desarrollo accidentado en su inicio. La fatalidad sobre el británico ahora hace que Nico Rosberg amplíe su ventaja en el campeonato a 23 puntos, luego de que el alemán terminara ocupando el tercer sitio del podio después de remontar 18 posiciones desde el arranque.

El Gran Premio de Malasia se ha caracterizado a lo largo de 17 ediciones anteriores por ser una carrera impredecible y con momentos particulares que pueden definir el rumbo entero de la competencia de 56 vueltas y en esta oportunidad no fue la excepción.

De arranque, la carrera en Sepang fue accidentada, gracias a la ambición y quizá desesperación de un Sebastian Vettel que en su urgencia de figurar en la temporada buscó madrugar desde la arrancada los Mercedes.

El cometido del cuatro veces campeón del mundo se cumplió a medias en los primeros metros de competencia, al pasar por delante de los Red Bull y colocarse entre los primeros tres puestos, pero fue excesiva su ambición que terminó en un “sándwich” de plata, en el momento en que Hamilton trataba de escaparse y con un Rosberg defendiendo su posición, Vettel terminó por hacer contacto con su compatriota, rompiendo la suspensión delantera izquierda de su Ferrari y enviando al último sitio al subcampeón, quien sufrió un trompo en el momento y por suerte no fue impactado por algún otro coche.

Con ese percance, Hamilton parecía tener vía libre para llevarse tranquilamente el que habría sido el triunfo número 50 de su carrera en el Gran Circo, sin embargo, como reza el dicho “los fierros son traicioneros” y el tres veces campeón del mundo se quedó con las ganas de asaltar la cima de nueva cuenta y hacer más emocionante el cierre del campeonato.

Lo que ocurrió con el piloto del Mercedes número 44 no importó a los de la escudería Red Bull, que en cada momento de la carrera ordenaron a sus pilotos Ricciardo y Verstappen intentar incomodar al de las Flechas Plateadas; incluso, antes del trágico final del británico, los compañeros del equipo australiano le brindaron unas cuantas emociones al público que se dio cita a las tribunas malayas, pues parecía que Verstappen lucía como el más rápido de los dos y por algunos metros se enfrascó en un duelo con su coequipero australiano, estando llanta a llanta en la lucha por la segunda plaza.

Al final, en el seno de los de Milton Keynes decidieron no dar órdenes de equipo para que la punta de la carrera fuera disputada lealmente por sus dos pilotos, quizá por el riesgo de no dejar escapar el triunfo, que para Red Bull es el quinto en las últimas tres temporadas, segundo este año después del triunfo de Verstappen en España, favorecido por un desastre en Mercedes, tal y como ocurrió en esta ocasión, en la que la sonrisa más brillante de la parrilla volvió a mostrarse.

DESDE LA PISTA
Gran Premio de Malasia

Por Aurelio López

¿Órdenes?

Daniel Ricciardo se alzó en lo más alto del podio en el Gran Premio de Malasia, después de lo que yo pensé sería una batalla mucho más cercana con su coequipero el holandés Max Verstappen. Con dos victorias esta temporada, Red Bull queda cómodo en la segunda posición en el campeonato de constructores, con 46 puntos de diferencia con Ferrari. Mucho nos quejamos los aficionados que las órdenes desde los fosos nos privan de una batalla real en la pista, aunque no está confirmado yo sí creo que en la competencia de ayer vimos como Max dejó de empujar para buscar la victoria. En un deporte de estrategia con tantas variables como es la Fórmula Uno ¿Debemos de estar al pendiente de lo que es mejor para el equipo? ¿O deberíamos de esperar el espectáculo en la pista?

‘Cavallino’, lesionado

Con el abandono de Sebastian Vettel de ayer, que le costará tres posiciones en la parrilla en Japón, la escudería italiana pierde importantes puntos contra Red Bull. Aunque el piloto finlandés Kimi Raikkonen terminó en el cuarto puesto, los monoplazas escarlatas nunca estuvieron competitivos. No dudamos del talento de sus pilotos pero está claro que algo tiene que cambiar en la escudería, vienen modificaciones muy interesantes en los autos para la próxima temporada y creo que el trabajo se debería de concentrar ahí. De ser así no esperaría mucho para las últimas carreras de este año pero sí para la próxima temporada.

Frustrado

Cuando sólo faltaban 15 giros en el circuito de Sepang, el motor del Mercedes de Lewis Hamilton sorpresivamente dejó de trabajar. El abandono que viene de un fin de semana donde el británico había hecho todo bien, lo pone en una desventaja de 23 puntos en el campeonato mundial. Lewis no pudo contener la frustración y aunque declara que tiene toda la fe en su equipo, también se queja que de los ocho Mercedes en la grilla el suyo es el “único” que falla. Como lo he dicho antes en estas líneas, ¿estará el equipo teutón beneficiando a Nico Rosberg? La madurez y temperamento del piloto británico se verán puestos en la línea con sólo cinco carreras en el campeonato.

No hay cuarto malo

Con el anuncio en la madrugada de ayer confirmando lo que ya era casi un hecho, el tapatío Sergio Pérez alineará en la parrilla en 2017 bajo los mismos colores de Force India. La noticia es un alivio para Esteban Gutiérrez ya que Checo se llegó a mencionar como piloto de HAAS. Sergio que ha demostrado toda la temporada ser constantemente más rápido que su coequipero, asegura su lugar en la escudería donde juntos han crecido. Con lo demostrado este fin de semana calificando por delante de los Williams y con sus dos pilotos en los puntos, no es mala la decisión la de permanecer un año más, aunque no estaremos esperando podios cada fin de semana, Pérez tiene y debe regalarnos más de un par de ellos, si quiere estar en la pelea para un asiento que le dé oportunidad de campeón para 2018.